- Un par de chinelas y un biquini fueron la tarjeta de entrada al bacanal
La semana pasada nos fuimos a parrandear a San Juan del Sur. El lugar perfecto para hacer reventón en mera Semana Santa. Si no lograste llegar a tiempo, aquí te contamos cómo estuvo para que te dé envidia.
Sinceramente no hay palabras para describir lo cool que la pasamos. No sólo en el bacanal sino también en la playa.
Llegamos el viernes y regresamos el sábado. Había bacanales por todos lados: en Blü, Ricardos Bar, Matrix, El Chamán… ¡Qué difícil fue decidirnos! Pero por fin resolvimos ir a El Chamán. Y no nos arrepentimos.
Ahí estaba la Descarga Belmont y su famosa fiesta de espuma. Desde que entramos nos dieron nuestros respectivos pitos y collares para crear el ambiente perfecto. ¡Es verano!
Además del pachangón con todo incluido, había varios estantes en los que te ofrecían realizar masajes, tatuajes temporales y trenzas. Y como a nosotros nos encanta darnos cuenta de todo, nos fuimos a asomar. Adivinen … ¡todo era gratis!
Otra cosa que todavía no olvidamos son los asientos divinos que había debajo de un toldo. Eran para todos aquellos que necesitaban recuperar energía y luego seguir el bailongo. Por supuesto que no fuimos la excepción, echamos un pelón para luego seguir el ritmo de la música que sonaba potente.
El que llegó a San Juan y no bailó, cometió un pecado imperdonable. Y para despejar dudas sobre esto, le preguntamos a algunos cuál había sido el mejor bacanal de la Semana Santa en San John, así que vean qué nos dijeron.
Bueno, ya saben que siempre que hablen de bacanal ahí estaremos en pie de guerra. Así que nos vemos en la noche.
