- Nicaragua ocupa el tercer lugar en Centroamérica en áreas certificadas con producción orgánica
Nicaragua ocupa el tercer lugar en producción orgánica certificada en Centroamérica detrás de Guatemala y Costa Rica, si se toma en cuenta las áreas destinadas para este tipo de producción, cuyo desarrollo y crecimiento regional se remonta 15 años atrás, según un estudio.
A nivel mundial Nicaragua ocupa el puesto 59 en cuanto a la superficie de siembra de producción orgánica certificada, mientras que a nivel de Latinoamérica se encuentra en el puesto 14, debajo de Costa Rica que se encuentra en el puesto 13 y Guatemala en el puesto 12.
Guatemala cuenta con una superficie de cultivos de producción orgánica certificada de 14,746 hectáreas; seguida por Costa Rica con 13,967; Nicaragua con 10,750; Panamá con 5,111; El Salvador con 4,900; mientras que Belice y Honduras tienen 1,810 y 1,769 hectáreas, respectivamente.
El informe Estrategia Nacional para el Fomento de la Producción Orgánica en Nicaragua, elaborado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), el Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) y el Instituto de Tecnología Agropecuaria (INTA), con el apoyo de la Embajada de Austria y la cooperación para el desarrollo, indica que aunque se realizan esfuerzos por acelerar el desarrollo de la producción orgánica, el entorno institucional que favorece la actividad es aún incipiente.
“La presencia gubernamental ha sido limitada, o no ha estado presente en este proceso; solamente en Costa Rica existe una institucionalidad funcionando, que se expresa con la existencia de un Programa Nacional de Agricultura Orgánica y de políticas nacionales que han permitido mejorar el entorno e incrementar la producción certificada”, señala.
Pequeños y medianos
El estudio agrega que la producción orgánica certificada en Centroamérica se caracteriza porque la mayor parte de sus productores son pequeños y medianos, organizados alrededor de cooperativas y asociaciones. “Son los principales proveedores de diversos productos y los encargados e dinamizar la producción orgánica con los volúmenes entregados a quienes lo procesan y venden”.
Otra de las características de los pequeños productores es que muy pocos entregan directamente su producto al mercado, ya que habitualmente venden a intermediarios nacionales y compradores externos, que se encargan de transar con los distribuidores de los mercados en los países de destino.
Los productos orgánicos centroamericanos son competitivos y están posicionados en los mercados internacionales.
La mayoría de los rubros son característicos del trópico, lo que los convierte en productos potenciales para la región, especialmente del mercado europeo, norteamericano y japonés, que pagan mejores precios por los productos orgánicos, cuyo cultivo favorece la protección del medio ambiente.
