La respiración agitada junto a las pequeñas manos temblorosas delataban el nerviosismo de Adriana Salmerón, una niña de quinto grado del The Notre Dame School, quien se armó de valor y recitó el poema Ventana, de Alfonso Cortés, como una segunda oportunidad.
El hecho de pedir disculpas al jurado y al público infantil que asistió la mañana de ayer al centro educativo le valió para ganarse uno de los primeros lugares.
Y es que no sólo fue poesía lo que los niños de primaria del The Notre Dame School demostraron en el Primer Concurso de Poesía 2006. También hubo iniciativa, solidaridad, orgullo y empeño por dejar bien en alto el grado al que representaban.
Aisa Villavicencio, editora del Suplemento Chavalos, del Diario LA PRENSA, junto a su mascota Cabito, estuvieron presentes en este evento.
“Deseábamos festejar el Día Internacional del Niño con los chavalos y chavalas del The Notre Dame School, quienes organizaron un concurso de poesía con el propósito de fomentar en los pequeños el amor por la lectura”, dijo Villavicencio.
Esta invitación fue extensiva a la Fundación Leer es Vivir, para que formara parte del jurado y así premiar a los participantes más destacados.
Luis Cuadra, director general de la fundación, destacó que gracias al programa se han visto resultados positivos en cuanto al desarrollo de las capacidades intelectuales de los niños.
Cairo Amador, representante de Invercasa, destacó que esta empresa seguirá apoyando programas como este, que fomentan el hábito de la lectura desde temprana edad.
Participaron 22 niños de primero a sexto grado, resultando ganadores: Alexandra Soto, Juan Pablo Marín, Nelson Ferrufino, Adriana Salmerón, Andrés Aburto, Rolando Hernández, Jenifer Aguirre y el grupo coral del segundo grado B.
“La poesía les da fineza para sentir y el sentir viene del espíritu y cuando uno es fino con el espíritu es fino con los demás”, dijo el doctor Juan Bautista Arríen, representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.
