- La respuesta al llamado que los organizadores del Teletón 2006 hicieron a los artistas nacionales para que apoyaran este evento, no se hizo esperar. Uno tras otro fueron desfilando sobre el escenario de los cuatro sitios donde se desarrolló la actividad, poniendo su toque artístico y cultural
Las risas de los infantes y adultos se escuchaban cada vez que los títeres del Teatro Guachipilín aparecían discutiendo por el final de un cuento. El títere de la Bruja Maruja, para calmar la discusión, decidió hacer un recorrido por toda Nicaragua para mostrar los diversos bailes de las regiones del país. Un títere moreno, originario de Bluefields, fue el que arrebató las carcajadas de los presentes, cada vez que movía sus hombros y caderas al ritmo de la música.
Lo anterior fue parte del show que ofrecieron los miembros del Teatro de Títeres Guachipilín para apoyar el Teletón de este año.
Así como Guachipilín, muchos artistas nacionales dieron todo su talento en este evento. Tal es el caso del payaso Pipo Cachirulo, quien cantó y puso a bailar a todos los niños que estaban en el Polideportivo La Salle, escenario principal del Teletón.
En el Centro Comercial Metrocentro y en Galerías Santo Domingo se presentaron otros artistas de diversas categorías del arte y la cultura. Bailarines de compañías especializadas en danza, así como personas que probaban su talento por primera vez.
La gama de artistas fue inmensa, hubo niños y adultos de varios departamentos del país que exhibieron bailes de diversos ritmos y actuaciones.
En familia
Carlos Mejía y Luis Enrique Mejía Godoy son un dúo clásico en el Teletón. Desde que llegan a los escenarios, individualmente, se posesionan ante el público con sus temas de varias generaciones. Y siguiendo sus pasos, sus hijos también regalaron música para animar a los colaboradores del Teletón, tal es el caso de Carlos Luis Mejía, hijo de Carlos Mejía, y Alejandro Mejía, hijo de Luis Enrique.
Los exóticos bailes que ofrece anualmente el Studio de Danza Ilusiones pusieron a bailar al público. La danza del vientre fue una de las que más gustó, ya que es un baile muy poco visto en Nicaragua. Las lentejuelas que colgaban de las caderas de las bailarinas arrebataron la concentración de los niños.
Las jóvenes de Ilusiones también demostraron lo aprendido en su último taller de hip-hop. Este género puso de pie a los niños con capacidades diferentes que bailaron desde los lugares que ocupaban entre el público presente.
Los bailes folclóricos no se quedaron atrás, pues el Ballet Folclórico Haydée Palacios hizo una presentación especial, así como otros grupos colegiales que estaban en Metrocentro y Galerías Santo Domingo, los cuales tuvieron poca audiencia.
Desde un inicio
El Teletón inició a las 8:00 a.m. con la presentación del cantautor nicaragüense Tony Meléndez, quien hizo conciencia sobre lo importante que es apoyar esta actividad. A esas horas en el Polideportivo no había mucha gente, más que los alumnos del mismo colegio y los niños de Los Pipitos.
Conforme las horas iban pasando los espectadores empezaron a llegar en pequeños grupos y la temperatura a aumentar. La audiencia salía a cada momento en busca de agua o bebidas frías que los mantuviera estables dentro del local. Unos se retiraron y otros prefirieron soportar las altas temperaturas.
En los otros dos escenarios sucedió el mismo fenómeno, ya que en horas de la mañana fue notoria la falta de espectadores.
Al parecer la población esperaba que el clima mejorara para poder gozar de un buen Teletón.
Otros artistas
Lucila Moreno, ganadora del Código Fama, junto al mariachi Garibaldi, lució como toda una rancherita. Interpretó temas de su propia autoría que poseen mensajes sociales sobre la infancia nicaragüense.
Asimismo, se vio nuevamente en escena a Maycol Ramírez, ganador de la Canción Joven Nicaragua Canta 2005.
Norma Helena Gadea, el Dúo Guardabarranco, Carla Kjaerby, Eduardo Araica, entre otros, mostraron su capacidad de amar, exponiendo su talento.
Presentadores
César Meléndez, sin duda alguna, se entregó por completo al Teletón. Desde tempranas horas tomó el micrófono y empezó a animar y presentar a todos los artistas invitados.
Meléndez bailó con los niños, hizo muecas frente a las cámaras y en cada ocasión aprovechaba para decirle a la comunidad nicaragüense que apoyara con lo poco que tuvieran.
Los presentadores de televisión también acompañaron a Meléndez en su arduo trabajo, el que se vio hábilmente reforzado con la actuación de artistas extranjeros, en su mayoría originarios de México.
