Fabricio Cajina, a la par de su ingenuidad política, también tiene su cuota de humor: “Me casé chavalo porque creía que casarme a los 23 años era la mejor decisión que uno puede tomar. A estas alturas del partido le digo a mis hijos que el matrimonio, si bien es una necesidad, tampoco tiene que ser la decisión más rápida. Hay que pensarla mejor”, dice a modo de broma.
Su matrimonio con la ingeniera Martha Sarria Meléndez, ha dejado tres frutos de un mismo sexo: Fabricio, graduado de mercadeo en Inglaterra; Fernando, metido a sacerdote con la Orden de los Heraldos del Evangelio, conocidos más popularmente como los custodios de la Virgen de Fátima y José, de 15, un joven autista, que le ha dado la dimensión religiosa que una familia necesita cuando los hijos son golpeados por el infortunio.
Tan religioso se muestra Fabricio Cajina, que su adoración, su finca, se llama La Virgen. ¿Qué cosas hace y qué piensa este candidato sobre algunos personajes del país? Bueno, dice que toma poco, nunca mas de tres cervezas: “Porque Dios me dio el don de alegrarme sin necesidad de licor”.
¿Qué opinión tiene acerca de las siguientes personas? Doña Violeta Barrios de Chamorro
Ha sido la representante del mejor gobierno que hemos tenido en la historia reciente de Nicaragua.
Enrique Bolaños
Es un señor que tuvo la voluntad de hacer las cosas, pero no el tacto para hacerlas.
Daniel Ortega
El pasado que hay que dejar atrás.
Arnoldo Alemán
El hombre que sembró la semilla de la corrupción en Nicaragua.
Cardenal Miguel Obando
Un hombre que ha sido un símbolo en Nicaragua, que debería estar bastante más allá encima de los políticos, pero desgraciadamente el pacto lo tiene enredado.
José Rizo
Un candidato sin principios.
