- El propósito es que las personas puedan experimentar un verdadero encuentro y transformación con Dios, a través de la oración
Los Talleres de Oración y Vida han sido significativos en la vida espiritual de miles de personas en el mundo, dado que el fin es mantener una relación viva y sincera con Dios, a través de sesiones de oración y reflexión.
En Nicaragua, los talleres también han cambiado la vida de miles de ciudadanos, quienes han llegado a descubrir a través de estas experiencias de fe que la vida cotidiana sin Cristo no es positiva, en cambio la vida en una relación con el Creador es positiva porque transmite paz en el alma de quienes le aman.
María Lourdes Chui, coordinadora nacional de los Talleres de Oración, expresó que los talleres son una experiencia maravillosa porque se descubre lo importante y elemental que es Dios en la vida, sobre todo, en las circunstancias más duras “pues allí esta Dios, lo único que tenemos que tener es la fe de que siempre está con nosotros. Lo único que hay que hacer es darnos por completo al Señor, ofreciéndonos y Él estará en cada momento de nuestras vidas”, expresó.
¿QUÉ SON LOS TALLERES?
Los Talleres de Oración y Vida son dirigidos por laicos (guías) y tienen como objetivo revitalizar al individuo en su relación personal con Dios, consigo mismo y con los demás.
A criterio de Aldo Fernández, secretario nacional de Talleres de Oración y Vida, son una abierta comunicación con Cristo, donde la persona llega experimentar paz “pero sobre todo lo más importante es que uno llega a sentir esa presencia de Dios como algo que no podemos dejar fuera nunca en nuestras vidas. Mi relación con Dios a través de los talleres ha sido impactante en mi vida y mi familia”, afirmó Fernández.
A los Talleres de Oración y Vida pueden integrarse las personas que lo deseen, el único requisito es que sientan el deseo de darse a Jesucristo, o sea experimentar una transformación en sus vidas.
SU INICIADOR
Los Talleres de Oración fueron fundados en 1984, por Ignacio Larrañaga, sacerdote franciscano, capuchino originario de España, quien ha desarrollado una amplia labor animadora y evangelizadora durante 25 años en América Latina, Norteamérica y Europa.
Los talleres transmiten de manera pedagógica su mensaje y se han convocado a lo largo de los años a decenas de miles de personas.
El padre Larrañaga es asimismo autor de 14 libros que han alcanzado numerosas ediciones y han sido traducidos a diez idiomas.
