- Productores de Carazo hacen uso de bacterias, aplicadas a las semillas, para elevar rendimientos
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CORRESPONSAL/ CARAZO
En el presente ciclo agrícola los productores de frijol negro de Carazo experimentarán el uso de inoculantes en sus cosechas, por lo que hay expectativas de que la producción supere los cuatro mil quintales en la siembra de primera. Este volumen será exportado a Costa Rica.
Los 200 productores están agrupados en la Empresa Comercializadora de Carazo, (Ecocsa), e iniciaron la siembra esta semana y usarán por primera vez el género de la bacteria Rhizobium, que ayuda a fijar el nitrógeno atmosférico en las áreas de siembra, necesario para el desarrollo de las leguminosas como el frijol.
La técnica viene a modernizar las prácticas de cultivo del grano, según los especialistas, ya que contribuye a elevar los rendimientos, porque la bacteria contenida en el inoculante ayuda a la fertilidad del suelo.
Este proyecto es auspiciado por la Universidad Estatal de Michigan, (PFID F & V) y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), cuya alianza fue hecha con Ecocsa y Hortifruti de Nicaragua, y Wal- Mart de Centroamérica.
Silvio Castellón, coordinador técnico del proyecto de alianzas para el desarrollo de la industria alimentaria, del PFID F&V, USAID, dijo que el objetivo es que este año se eleven los niveles de certificación de la planta usando los inoculantes. “Queremos que trabajen técnicas nuevas para que el rendimiento sea alto”, enfatizó.
Otra meta es que este año se deje el diez por ciento de la semilla para el ciclo de postrera y luego un mismo porcentaje para el ciclo de primera del año 2007, para que los productores queden trabajando solos.
Por su parte Bayardo Etienne, jefe de división de granos de Hortifruti Nicaragua, señaló que la expectativa es que con la alianza entre las tres firmas los productores puedan algún día producir la suficiente cantidad de granos para poder ofrecer a las cadenas de supermercados de Centroamérica lo que demandan anualmente.
“El enfoque es empoderar al productor y garantizarles un precio justo y sin intermediarios”, dijo. Explicó que para la siembra de las 200 manzanas de primera se han planteado exportar 3, 600 quintales de frijol negro a Costa Rica y dejarán 400 para semilla. Luego se garantizará semilla para sembrar mil manzanas, de las que se espera producir cerca de 20,500 quintales.
PRODUCORES OPTIMISTAS
Guadalupe Puerto, de la comunidad El Uval, en San Marcos, dijo que hay 70 productores de esa zona organizados con Ecocsa y van a iniciar a sembrar usando el inoculante.
Daniel González, de la comunidad Román Esteban, de Jinotepe, explicó que de su zona son 20 los que van a sembrar con esta tecnología.
Mientras en la comarca de El Dulce Nombre, en San Marcos, hay 50 mujeres muy optimistas con este proyecto, quienes ya tienen lista la tierra para la siembra, según informó Licinia Cruz Hernández, secretaria de la agrupación.
Joaquín Vindell, gerente de planta de granos de Ecocsa, señaló que en este ciclo el compromiso es entregar 80 libras de semilla a cada productor, dos quintales de fertilizante y 400 gramos de inoculantes. Esto tiene un costo para el productor de 65 dólares.
El ciclo estará vigilado por la asistencia de tres técnicos y seis promotores de las empresas que los apoyan, según dijo Vindell durante la inauguración oficial del ciclo de siembra de primera que se llevó a cabo en las instalaciones de Ecocsa, en Jinotepe.
