- Sondeos de opinión a dos semanas de los comicios en México muestran a López Obrador y Calderón parejos
A una semana de que acabe la campaña electoral mexicana, los principales candidatos a la presidencia concentran sus esfuerzos en seducir a los más indecisos, el denominado “voto útil” que puede inclinar la balanza de las elecciones más reñidas de la historia del país.
Las encuestas muestran que aproximadamente un 12 por ciento de los 71.6 millones de electores está todavía indeciso.
Los mítines y anuncios electorales deben terminar por ley el próximo miércoles 28, cuatro días antes de los comicios, y todos los candidatos se encuentran cerrando campaña a marchas forzadas a lo largo y ancho de México.
“Uno de los puntos más importantes en el cierre de la última etapa es que vamos a intensificar el llamado a los militantes de base (…) para que no desperdicien su voto”, explicó Jesús Ortega, jefe de campaña del candidato de izquierdas, Andrés Manuel López Obrador.
El llamado está dirigido básicamente a los votantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el tercero en las encuestas, y el que ideológicamente se encuentra más cercano a la formación de López Obrador, el Partido de la Revolución Democrática (PRD), explicó Ortega a la prensa.
“Maduren bien el sentido de su voto e impidan la llegada de la derecha al poder”, pidió Ortega a los priistas.
Calderón, que ha basado su campaña en la necesidad de continuar con el modelo económico vigente, buscó igualmente el voto útil en el Estado de Veracruz (este), un bastión del PRI.
“Se los pido: este 2 de julio háganme fuerte, no sólo quiero ganar, necesito ganar por amplio margen, necesito ganar por nocaut para que no me quieran hacer tablas los que no saben perder”, pidió Calderón.
Con una promesa de reducir las facturas de electricidad para los más pobres, el candidato oficialista mostró una cara inédita en su acto electoral.
“Voy a apoyar a las familias (…) con la mitad de su recibo de la luz”, aseguró Calderón en el acto electoral, tras explicar que los mexicanos que estén inscritos en el programa de ayuda social “Oportunidades” podrán solicitar ese subsidio.
Calderón, ex ministro de Energía, se ha caracterizado por su campaña en contra de las políticas de gasto público de su principal contrincante.
López Obrador busca igualmente calmar las ansias de los más desconfiados de su programa, como los empresarios.
“No se preocupen, no vamos a aumentar los impuestos, ni va a haber nuevos impuestos (…), estamos muy conscientes de que hay que mantener los equilibrios macroeconómicos”, aseguró en un acto el lunes en la ciudad más industrial del país, Monterrey (norte).
¿Una mujer con la llave de la elección?
Patricia Mercado, la candidata más liberal a la presidencia de México, apoya los matrimonios entre homosexuales y la despenalización del aborto, y admite haber consumido marihuana.
Mercado podría marcar la diferencia respecto de si México sigue el viraje de América Latina hacia la izquierda. Las probabilidades de esta candidata feminista de ganar los comicios son prácticamente nulas pero algunos consideran que podría arruinar la mejor oportunidad que el PRD, el principal de izquierda en el país, ha tenido de ganar la presidencia en su historia.
Algunos analistas y encuestadores consideran que Mercado atraerá el voto de los izquierdistas que no consideran suficientemente liberal a López Obrador.
Ana María Salazar, quien conduce un programa de debate en la radio de la capital mexicana, consideró que el mensaje de Mercado es claramente izquierdista. Sin embargo, Jesús Ortega, coordinador de campaña de López Obrador, dijo que no está preocupado.
Incluso Mercado, quien se ubica en un distante cuarto lugar en las preferencias electorales, señala que sólo trata de obtener el 2 por ciento de la votación, con lo que permitiría que su pequeño Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina conservara su registro y pudiera seguir contendiendo en los comicios federales.
El objetivo, según Mercado es mantener vivo al partido para dar una alternativa a su base principal de votantes, conformada por mujeres y jóvenes.
Ha encabezado una campaña austera, viajando por autobús a varias universidades del país, normalmente vestida con un traje sastre. El domingo, durante una concentración, dijo que el PRD se ha rezagado, mientras que Alternativa representa una plataforma progresista.
“ Se acerca más a la propuesta de la izquierda que una propuesta disfrazada de la izquierda que es Andres Manuel López Obrador”, dijo Ingrid Novoa, de 24 años, empleada en la Suprema Corte de Justicia de México.
López Obrador ha ahuyentado a algunos liberales al negarse a asumir una postura sobre el aborto y el matrimonio homosexual, asuntos espinosos en un país predominantemente católico. Los abortistas lo han cuestionado en las concentraciones, mostrando carteles que le preguntan: “¿ Y el aborto qué?”.
