- Estados Unidos augura triunfo de Montealegre o Lewites
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El jefe de la diplomacia estadounidense para América Latina, Tom Shannon, se declaró convencido ayer de que “la opción de futuro” triunfará en las elecciones nicaragüenses de noviembre, lo que para él significa el derechista Eduardo Montealegre o el izquierdista Herty Lewites.
“Creo que al fin del día, la opción del futuro, sea de Eduardo Montealegre o Herty Lewittes, va a ganar”, declaró a la prensa el diplomático estadounidense, tras participar en una audiencia en el Congreso sobre los desafíos de la democracia en América Latina.
Shannon aseguró, no obstante, que Washington estaba dispuesto a trabajar “con el gobierno que el pueblo nicaragüense seleccione” en los comicios de noviembre, incluso el ex presidente sandinista Daniel Ortega (1979-1990), al que aludió implícitamente cuando habló del “caudillismo” del pasado.
“Nosotros vamos a respetar los resultados de las elecciones, sean cuales sean”, sostuvo. “Lo importante es que haya elecciones libres, abiertas y transparentes”, añadió el responsable norteamericano, quien aseguró que su país “no tiene candidato en Nicaragua”.
Al ser interrogado sobre interferencias tanto de Venezuela como de Estados Unidos en asuntos internos nicaragüenses, Shannon evitó cuidadosamente entrar en la polémica. “La cuestión no es la diferencia entre Estados Unidos y Venezuela. La cuestión es cómo todos los países de las Américas pueden trabajar juntos para asegurar que la democracia pueda realmente asegurar que los pueblos tengan acceso a educación, salud, seguridad personal”, aseguró.
Shannon calificó el respaldo de Chávez a candidatos en los países vecinos, como “un intento de comprar influencia y un lugar político en la región”.
Comprando influencias
Momentos antes, en la audiencia de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, varios legisladores denunciaron la injerencia de Chávez, en el proceso electoral nicaragüense.
El legislador republicano Jerry Weller (Illinois, norte) mostró una foto de camiones transportando presuntamente fertilizantes entregados por Venezuela a alcaldías sandinistas y otra de Ortega saliendo de un helicóptero, del que dijo que habría sido donado por Chávez.
Por su parte el demócrata Tom Lantos (California, oeste) acusó a Chávez de “financiar candidatos” en la región “para que se sumen a su alianza con el dictador cubano Fidel Castro (…) a fin de contrarrestar la influencia de Estados Unidos en la región”.
Lantos también tuvo palabras duras sobre el Presidente de Venezuela, donde “las bases de la democracia están siendo socavadas sistemáticamente por un líder demagógico”, según dijo.
Lantos afirmó que Chávez “ha creado un Estado unipartidista en Venezuela” y apoya a candidatos que cree que se unirán “a su alianza con el dictador cubano Fidel Castro”.
Paula Dobriansky, subsecretaria adjunta de Estado, ofreció una visión similar. “Lo que vemos en Venezuela es una persona elegida (por los votantes) que toma medidas antidemocráticas”, recalcó.
Con él coincidieron gran parte de los legisladores presentes.
En la audiencia, Adolfo Franco, gerente adjunto para América Latina y el Caribe de la Agencia de EE.UU. para el Desarrollo Internacional (USAID), aclaró que su país no apoya a ningún candidato específico en los comicios en Nicaragua, que tendrán lugar en noviembre.
Fuerte autocrítica
En la audiencia hubo sólo dos voces discordantes. El demócrata Gregory Meeks recordó el golpe de estado contra Chávez, sucedido en 2002 y afirmó: “No dijimos que la democracia debe prevalecer. Lo que dijimos fue: aceptaremos el nuevo gobierno”.
“Luego nos preguntamos por qué cuando hablamos de democracia, la gente se ríe de nosotros”, añadió.
El también demócrata Howard Berman afirmó que no sólo Venezuela se ha entrometido en las elecciones de otros países.
“Yo estuve en Nicaragua durante las últimas elecciones presidenciales (en noviembre de 2001) y me pareció que la Embajada de Estados Unidos estuvo muy involucrada en garantizar la derrota del señor Ortega”, señaló.
“Decir que no hemos intentado influir elecciones en el pasado es una declaración engañosa”, añadió Berman.
Los representantes de la Casa Blanca insistieron, sin embargo, en que en Nicaragua, EE.UU. sólo intenta garantizar que las elecciones sean justas.
Dobriansky afirmó que como parte de ese objetivo, su país ha formado a 686 personas que, a su vez, han instruido a 17,140 interventores electorales.
No obstante, Franco denunció que tanto los sandinistas como el PLC, dominado por el ex presidente Arnoldo Alemán, “siguen manipulando los procesos electorales” a través de su control del Consejo Supremo Electoral (CSE).
