- A muchos sitios llegó montado en caballo
CORRESPONSAL / MATAGALPA
Pobladores de tres comunidades rurales del municipio de San Isidro, Matagalpa, suspendieron sus actividades rutinarias, el jueves, para participar en lo que algunos consideraron como una “fiesta histórica”: la visita del octavo Obispo de la Diócesis de Matagalpa, monseñor Jorge Solórzano Pérez, quien se convirtió en el primer prelado que llega a esas localidades.
Desde temprano, en la comunidad Los Ochoa, a donde por el deterioro de la vía de acceso sólo es posible llegar caminando o montado en bestias, los pobladores aguardaban por la visita episcopal.
La explosión de bombas y cohetes anunció la presencia del obispo Solórzano, quien llegó montando un macho y usando un paraguas para protegerse de la lluvia.
La fiesta inició con un breve acto protocolario en el cual los pobladores le invitaron a regresar y hasta le dedicaron algunas canciones. Luego, el obispo Solórzano, acompañado por los sacerdotes Ramiro Tijerino y Francisco Tercero, celebró la Eucaristía en honor a San Antonio de Padua, patrono de la comunidad Los Ochoa.
En la ceremonia religiosa, realizada en la pequeña capilla de la comunidad, seis niñas y tres varoncitos recibieron su Primera Comunión, siendo parte de la histórica visita episcopal.
Aunque la Iglesia Católica celebra a San Antonio el 13 de junio, los pobladores de Los Ochoa deseaban que la misa la celebrara el obispo de Matagalpa y esperaron a que el prelado regresara de Colombia, donde estuvo una semana.
Después de la ceremonia, don Eusebio Urrutia Orozco, de 85 años y habitante de la comunidad Las Lajitas, comentó emocionado: “A este lugar, Los Ochoa, solamente vienen los ‘padrecitos’ (sacerdotes) cuando andan en misión y hasta ahora es que nos visita un obispo”.
Por su parte, el Delegado de la Palabra, Pablo Hernández, expresó que “hemos visto a otros obispos, pero allá en Matagalpa, cuando ellos han recibido el cargo y nos han invitado como miembros de los diferentes grupos católicos que tenemos en estas comunidades”.
“Es primera vez que nos visita un obispo y por eso le damos las gracias a monseñor Solórzano que hizo el viaje hasta aquí”, agregó Hernández.
