El gobierno de Estados Unidos defendió ayer enérgicamente el rastreo que realiza la CIA, de millones de archivos bancarios internacionales, al asegurar que, en la lucha contra el terrorismo, el fin justifica los medios.
En una rueda de prensa, John Snow, el titular del Departamento del Tesoro —que supervisa ese programa secreto de la CIA— dijo que éste no viola el derecho a la intimidad de los estadounidenses, sino que demuestra la responsabilidad y eficacia del gobierno en la lucha global contra el terrorismo.
La divulgación del programa se produce poco después de que el gobierno de Estados Unidos tuviera que defender un programa similar de escuchas telefónicas a los estadounidenses sin permiso judicial.
Snow señaló que el programa es una herramienta clave para atajar la financiación de actividades terroristas y se lleva a cabo respetando “los valores democráticos, (y) nuestras mejores tradiciones legales”.
“Éste es un programa que fortalece la seguridad de los estadounidenses y del mundo”, insistió Snow, acompañado del subsecretario del Tesoro para asuntos terroristas, Stuart Levey.
Según Levey, el gobierno no actúa en secreto ya que ha informado de los pormenores del programa al Congreso y a los bancos centrales de los países involucrados.
“La reacción de los expertos de todo el espectro político ha sido que es exactamente el tipo de respuesta creativa y vigorosa que se necesita para combatir la amenaza terrorista que afrontamos”, aseguró Levey.
El programa, iniciado poco después de los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001, permite a diversas agencias federales como la CIA y el FBI, un acceso irrestricto a los archivos financieros de presuntos terroristas.
La información proviene de una empresa conocida por sus siglas SWIFT (“Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunication”), con sede en Bélgica y que está a cargo de casi todas las transacciones financieras internacionales.
Estados Unidos tiene acceso a la información de SWIFT, almacenada en este país, mediante el uso de citaciones judiciales.
Los millones de formularios que maneja a diario SWIFT, mediante una red electrónica, incluyen datos como la identidad del remitente y destinatario de las transacciones financieras, la suma de las transacciones y los números de cuentas bancarias.
La empresa belga, fundada en 1973 por la banca internacional, ha dicho en un comunicado que respeta el principio de preservar la confidencialidad de los usuarios a la vez que cumple sus obligaciones legales en cada uno de los países donde opera.
Gracias a ese programa de rastreo, Estados Unidos ha podido localizar a las redes terroristas y a quienes las financian, “y hemos podido llevar a los terroristas ante la justicia”, enfatizó Snow.
El llamado “Programa para el Rastreo de las Financiaciones Terroristas” ha permitido el arresto de presuntos terroristas, el desmantelamiento de células terroristas y el bloqueo de posibles ataques, indicó Snow en una declaración al diario ‘The Wall Street Journal’.
