- Abortaron supuesto complot para atentar en Chicago y Miami
Los siete jóvenes arrestados por una presunta conjura contra el edificio más alto de Estados Unidos formaban parte de un grupo de terroristas locales que buscaban trabajar con la red Al Qaeda pero terminaron conspirando con un informante, dijo el viernes el secretario de Justicia Alberto González.
Al ofrecer detalles sobre el presunto plan de ataques dinamiteros contra la Torre Sears de Chicago, de 110 pisos, y edificios del gobierno federal en Miami, González manifestó en rueda de prensa: “Eran personas que por algún motivo consideraban a su propio país como enemigo”.
González enfatizó que no existía ninguna amenaza inmediata ni en Chicago ni en Miami porque el grupo no tenía los materiales que buscaba. El subdirector del FBI John Pistole coincidió y dijo que el grupo era más de aspiraciones que operativo.
Los siete sospechosos —de entre 22 y 32 años— fueron acusados por un jurado investigador federal de Miami. Seis fueron detenidos el jueves en Miami, cuando las autoridades allanaron un depósito del área de Liberty City. El séptimo fue capturado en Atlanta.
Cinco eran ciudadanos estadounidenses, uno inmigró legalmente desde Haití y el otro era un haitiano que permanecía aquí ilegalmente.
“Habían jurado como miembros de Al Qaeda y buscaron ayuda de alguien que creían que era miembro del grupo terrorista”, de acuerdo con la acusación.
Cinco de los acusados, incluyendo al líder del grupo Narseal Batiste, aparecieron el viernes por primera vez ante un tribunal federal del centro de Miami. Fueron llevados a la sala judicial y salieron de allí en medio de un fuerte operativo de seguridad, encadenados de las muñecas y tobillos. No se presentaron alegatos durante la breve audiencia. El magistrado Patrick White fijó la siguiente audiencia para el próximo viernes.
Los hombres integraban un grupo religioso que se hacía llamar “Mares de David” y mezclaban creencias judías, cristianas e islámicas, según Sylvain Plantain, primo de uno de los arrestados, Stanley Grant Phanor, de 31 años.
Fueron detenidos por supuestamente jurar lealtad a la red terrorista Al Qaeda, luego de que el supuesto líder, Narseal Batiste, se acercara en diciembre de 2005 a un individuo que se hizo pasar por miembro de la red terrorista, diciéndole que estaba armando un “Ejército islámico” para llevar una guerra santa contra Estados Unidos.
El fiscal federal en Miami, Alexander Acosta, no precisó si el individuo que contactó Batiste era un agente o informante del FBI.
Al responder algunas preguntas del juez, Batiste expresó que era autónomo y ganaba unos 30,000 dólares al año, pero no aportó detalles. Dijo también que tenía cuatro hijos.
Otro acusado debía presentarse en un tribunal de Atlanta. No quedaba claro cuándo sería la primera presentación ante la justicia del séptimo sospechoso.
González ofreció detalles de la acusación del jueves, que indicó que Batiste reclutó y entrenó a los otros a partir de noviembre del 2005 para una misión para librar una guerra contra el gobierno de Estados Unidos, incluyendo una conjura para destruir la Torre Sears de Chicago.
