No les gusta que les llamen hackers. Pero lo son. Y cobran por ello. Y mucho. Los argentinos de Core Security Technology idearon un software de seguridad informática llamado Impact, que tiene como objetivo simular los ataques que un hacker podría hacer al sistema de redes de una empresa, la base de Internet. De esta manera, los test de penetración que se hacían a mano se pueden reemplazar por un sistema automatizado. “Para velar por la seguridad no sólo hay que pensar defensivamente, sino ofensivamente”, dice Iván Arce, director de tecnologías de la empresa y uno de los seis que la fundaron en 1996 en Buenos Aires.
Su centro de tecnología está en Argentina, pero movieron sus headquarters a Boston para vender su software, a base de una suscripción por US$25,000 al año por máquina a multinacionales. Hoy las mayores firmas de EE.UU. e incluso las agencias de defensa son sus clientes.
