- cartas al director
Honor
“El honor que se vende, siempre se paga más caro de lo que vale”.
El Cocibolca y La Chingastosa
Lo que se aprende de niño nunca se olvida, como por ejemplo mi feliz infancia en Boaco, la aventura de las caminatas al río Fonseca y la inevitable pasada por el famoso puente de La Chingastosa, cauce elevado a categoría de río en invierno, un nombre muy güegüense para una tragedia ecológica de tal magnitud, pues ahora es un río de aguas servidas y malolientes. También recuerdo que aquel aventurado que por apurar su paso o mostrar su astucia se jugaba la suerte saltando de piedra en piedra, cuando caía en sus aguas era motivo de risas . Aguas tenebrosas que a diario envenenaban nuestra fuente principal de agua potable, el río Fonseca, problema cuya solución, en su momento, contó con el consenso de todos: autoridades de gobierno y sociedad civil, al aconsejar que sólo usáramos las aguas río arriba, antes que se revolvieran con La Chingastosa, una lección que todo niño aprendía.
Esta lección la recordé en una caminata por El Malecón de Managua, sentí el mismo olor desagradable, sentí vergüenza por La Chingastosa y sentí pena por el Xolotlán, me contaron que aún con la inversión de 70 millones de dólares para su limpieza , nunca se podría beber el agua. En fin, en Boaco era un niño y cuando vine a Managua, ya el Xolotlán era lo que era, pero cargar con la responsabilidad como generación que a mi Cocibolca le suceda esta tragedia, ya es demasiado.
El Cocibolca con su inmensidad nos maravilla, nos hace sentir seguros, lo vemos como el padre invencible, pero la gran verdad es que está enfermo, si sus hijos no lo cuidamos se volverá La Chingastosa más grande de Centro América, si nosotros como sociedad civil no hacemos nada, si no exigimos una acción inmediata, seria y comprometida a nuestras autoridades, el final está anunciado y la vergüenza será la herencia para nuestras generaciones.
Eduardo Espinosa
Huelga de médicos
La huelga de médicos terminó hace más de un mes en nuestra querida Nicaragua. Tuvo una duración de más de 4 meses en los que se puso en riesgo la salud del pueblo más necesitado. y pese a que los médicos pedían más del 100 por ciento de aumento salarial, al final se quedó en el 30 por ciento. En todo ese tiempo los médicos no lanzaron morteros ni quemaron un vehículo pues el gremio médico es una asociación de profesionales asalariados que lucha por el bienestar de los nicaragüenses.
Es increíble ver lo que gana un médico al mes, es nada más que 300 dólares, luego de haber pasado siete años en la universidad y haber realizado estudios de postgrado tanto en el país como en el extranjero, con ayuda de becas.
Por otro lado, los diputados y los políticos que actualmente andan en campaña no han mencionado qué harán con la salud de Nicaragua. Según un informe publicado en los medios de comunicación, se ha mejorado el rendimiento en cuanto a salud, sin embargo si se pregunta a la población, la respuesta es paradójica.
No podemos obviar que hay médicos que desprestigian a dicho gremio, así como en todas las áreas del país (abogados que dejan más pobre a la gente; ingenieros que no hacen buenos planos, profesores que no dan correctamente sus clases), ¿por qué si eso pasa en cada una de las profesiones a nivel mundial, en nuestro país sólo a los médicos se le tachan sus errores? y nunca se dicen sus grandes cualidades, pues muchos de estos doctores ponen de su bolsillo para el tratamiento de los pacientes, compran sus propios libros y estudian para ayudar a los demás.
La población de Nicaragua debe ser consciente de que este gremio de profesionales merece un salario digno y respeto de la Policía Nacional. Si queremos un país mejor, seamos mejores desde nuestro hogar, formando hijos que sean en un futuro, profesionales de bien, y si llegan a ser médicos, sepamos valorarlos porque en ellos está la vida de nuestro pueblo.
Luis Roja
Transparencia electoral
Los candidatos para la próxima justa electoral nicaragüense del 5 de noviembre 2006, no tienen por qué preocuparse por la posibilidad de fraude electoral, porque las elecciones estarán y siempre han sido muy bien observadas.
Si los partidos, alianzas políticas, Consejo Supremo Electoral (CSE), las organizaciones de Derechos Humanos, y en parte el gobierno nicaragüense, han permitido que las elecciones sean observadas , es porque confían en que los observadores sabrán hacer su trabajo conforme a los métodos y procedimientos establecidos.
La intención de que sean observadas las elecciones, es para que una vez más los políticos, el pueblo votante y el mundo se convenzan de que ganó quien los nicaragüenses elegimos, y de que no hubo dedo impositivo, en caso contrario, los observadores saben perfectamente que cabría una denuncia y hasta podrían ser anuladas las elecciones, pues esa es exactamente su misión.
Ahora bien, si han decidido traer y/o vienen observadores de todas las ideologías y a la hora del conteo, no les agradan los resultados y armas escándalos, para qué queremos observadores, si los que vigilaron como buen padre de familia, no fueron creíbles.
Claro está que la población, el mundo, la empresa privada, los mismos candidatos deben creer en el informe final de estas instituciones observadoras , y que los candidatos perdedores respetarán el dictamen de si hubo o no fraude electorero, además existen otros observadores, los fiscales de cada partido ¿Y entonces, no hay que temer?
De tal manera, los observadores internacionales, nacionales, fiscales de cada partido político, Consejo Supremo Electoral y los Derechos Humanos de seguro estarán prestos a neutralizar cualquier fraude, caso contrario, saben que ante los ojos del mundo serán los únicos responsables, y sería una injusticia permitirlo e inaceptable para el pueblo y el mundo cooperante.
Bayardo Quinto Núñez,
abogado y notario público.
Artículos picantes
Siempre leo los artículos de Róger Fischer. Supongo que alguien o él mismo los está archivando, pues son una forma excelente de sacarle radiografías a la realidad nicaragüense. Por su apellido, supongo que es de origen alemán. Ahora que hablo bien el idioma alemán (vivo desde hace 25 años en Berlín, debido al exilio), pues leo mucho la literatura de esa gran nación, reconozco en su artículo bastante de la pimienta que utilizan los alemanes para escribir. Y a veces no lleva solamente pimienta, sino un poquito de chile, pues al padrino le debe estar ardiendo… bueno, lo que arde en los casos cuando le descubren a uno, su comportamiento hipócrita y oportunista. Lo felicito. Está muy bien su artículo. Que Dios lo bendiga y lo mantenga con salud, especialmente mental, para que siga escribiendo parte de nuestra historia.
E. Arturo Castro Frenzel
Ballenas
Me quede con la duda con la nota informativa publicada en LA PRENSA este domingo 25 de junio, en cuanto al dato sobre el máximo de ballenas a cazar, ¿por qué no se dice?, y si no existe ese dato ¿cualquiera que tenga un permiso de cazar puede llevarse lo que quiera? ¿quién tendrá ese control? En Nicaragua nunca hay dinero para velar para que se cumplan las leyes. Me quedé con muchas interrogantes.
Marcia Hernández
Reina de belleza
Quiero solicitar la colaboración a todos los nicaragüenses para que apoyemos a través de internet a nuestra candidata del concurso de belleza Miss América Latina 2006, su nombre es Xiomara Blandino, tiene 21 años y va en segundo lugar en las votaciones previas al concurso, si la apoyamos puede ganarle a Miss Brasil. La página es www.missamericalatina.com o bien la www.voting.photomodels.com.
Ligia Burgos
Renovación generacional
Muy acertado el comentario del obispo Estelí, Monseñor Juan Abelardo Mata. Creo que nuestra sociedad es fruto de los mayores que nos han forjado, si queremos que cambie, preocupémosnos por formar nuevos jóvenes, con una mentalidad distinta y con un corazón nuevo. La muerte de la profesora LucindaVidea es un iceberg que nos muestra que debajo hay un gran mal que debemos también atender, pues no es sólo su muerte sino la de muchos y muchas que injustamente dejan este mundo por la delincuencia presente en nuestro alrededor. Esto y lo que no sale en los periódicos, pero lo vivimos día a día.
Sólo con principios y virtudes humanas, si es posible también cristianas, veremos una sociedad renovada. Los maestros y sobre todo los padres de familia, en nuestras manos está esa posibilidad. Mis condolencias al padre Simón y Julio César, lo mismo que a la familia de la maestra, amigos míos.
Julio Ricardo Norori