- Rinden honores a profesora Gloria María Meza
CORRESPONSAL/ CHINANDEGA
Un grupo representativo de profesores chinandeganos celebró anticipadamente ayer el Día del Maestro. Durante el acto se rindió honores a la profesora Gloria María Meza Núñez, actualmente jubilada tras 50 años de servicio dentro de las aulas.
El delegado del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD) en Chinandega, José Humberto Dávila, lamentó el bajo salario que devenga este sector de la sociedad y comparó el sueldo de los maestros nicaragüenses con los del resto de países centroamericanos.
“Mientras a nosotros nos pagan 131 dólares, ellos gozan de 330 dólares”, dijo Dávila, quien agregó, sin embargo, que el nicaragüense siempre ha trabajado con voluntad.
Este año se escogió a la Mejor Maestra Departamental de Primaria, título que se le otorgó a la profesora Clara del Rosario Paredes Medina. También recibieron estímulos similares la licenciada Margarita Nieto, por los maestros normalistas; William Arturo Barriendo, por el área de Educación Física; y María Virginia Vásquez Orozco, como Mejor Maestra de Secundaria.
Los maestros mostraron sus habilidades artísticas en canto, baile y declamación, momento de ovación para los presentes, pero el silencio llegó tras mencionar a la profesora Gloria María Meza Núñez, quien pasa vacaciones en Miami, Estados Unidos.
MEDALLA DE ORO
Recientemente, la profesora Meza Núñez recibió un reconocimiento nacional que le otorgó el ministro de Educación, Miguel Ángel García, quien le impuso una medalla de oro por su entrega, abnegación y destacada labor docente a lo largo de sus 50 años de servicio magisterial en Chinandega. Esta alta condecoración la compartió también con la maestra Luz Violeta Sánchez Leiva, de Jinotepe, Carazo.
“Aprovecho para hacer llamado a los colegas maestros para que detecten en sus aulas los casos especiales”, exhortó en esa ocasión la profesora Meza Núñez, quien llamó así a los estudiantes menores que tienen problemas de aprendizaje, afectivos e interpersonales.
Al profundizar en este tema, Meza Núñez dijo que antes los maestros visitaban las casas, para conocer más los problemas familiares y poder ayudar a los alumnos.
Para los educadores la recompensa es oír decir ¡gracias!, a sus alumnos, cuando se gradúan, porque esa palabra es como “un monumento en el corazón de cada educador”, valoró la maestra de generaciones.