- Como diputado se opuso en Costa Rica a la Ley de Migración que serviría para perseguir a los nicaragüenses indocumentados en ese país. Considera que es necesario regularizar esa mano de obra extranjera y que los nicas son los que deben perdonar a los ticos, por las actitudes bárbaras de estos contra los inmigrantes. Fue legislador por el Partido Acción Ciudadana
Notas Relacionadas > Rodrigo Carazo Zeledón recién dejó el cargo de diputado en Costa Rica, pero se mantiene activo en el debate público en su país y en Centroamérica alrededor de temas sensibles como el tratado de libre comercio con Estados Unidos (DR-Cafta) y la presencia de miles de inmigrantes en Costa Rica.
Es el hijo mayor del ex presidente de Costa Rica, Rodrigo Carazo Odio, quien gobernó entre 1978 y 1982. Su partido es Acción Ciudadana (PAC), el mismo que casi logra la Presidencia, con Ottón Solís como candidato, en las últimas elecciones costarricenses, a principios de este año.
Hace dos semanas Carazo Zeledón se enfrentó a varios economistas de la región que defendían el DR-Cafta, en la Tercera Conferencia Centroamericana de Microfinanzas, en Honduras.
Ese tratado “es inconveniente para Centroamérica”, afirmó el ex diputado tico, quien considera que a las economías del istmo no les queda más, por ahora, que hacer un esfuerzo por preservar los puestos de trabajo en las maquilas, porque China continental las opacará en el negocio de las exportaciones de textiles a Estados Unidos.
Luego, Carazo Zeledón habló con LA PRENSA y reconoció la posibilidad de que algunos capitales se fuguen de Costa Rica, si este país retrasa su adhesión al DR-Cafta.
Algunas empresas que cultivan melón en Costa Rica han mostrado interés en trasladarse a Nicaragua, porque Costa Rica no ha ratificado el tratado de libre comercio con Estados Unidos. ¿Será posible eso?
La opinión mía es la opinión de cuatro millones y tantos de habitantes. Fui diputado hasta el 30 de abril (2006) y ahí sí tenía algún un voto, entre 57, para aprobar o no aprobar, porque es ahí donde se aprueba finalmente. En Costa Rica se ha logrado que haya posibilidad de que se analice, se estudie, se vea y se conozca del tratado (DR-Cafta), de los efectos que va a generar y, cada día, son más grandes las preguntas dentro de la población. Se nos informaba hace días de una encuesta de Cid Gallup, en que se decía que el porcentaje de gente que aprobaba o consideraba que el tratado es positivo para el país, había descendido en 20 puntos porcentuales, de manera que sí es menuda tarea la de lograr la aprobación de ese tratado en Costa Rica. Inclusive, hay efervescencia social.
¿Es posible entonces que algunas empresas costarricenses puedan emigrar a Nicaragua?
Se dice que unas meloneras compraron cuatro mil hectáreas de tierra en Nicaragua. Imagínese la capacidad de capital que debe de existir, para comprar cuatro mil hectáreas de tierra, y veamos entonces cuáles son los motivos que generan esa égida. ¿Y si luego Nicaragua decide tomar alguna política económica? ¿Van también esas meloneras a irse para Honduras o se regresarán a Panamá?
Le afecta a Costa Rica el hecho de que esa meloneras se vayan a Nicaragua. ¿Cómo impedirlo?
Las meloneras van a irse donde consigan las mejores condiciones, no crea que tienen una bandera blanca, azul o roja. Ellos tienen una bandera con signo monetario.
¿Afectará los ingresos a Costa Rica esa fuga?
Indudablemente. Ahí es donde vendrán los retos y esos son los retos que nos traerá también el tratado de libre comercio. Todos son países (Centroamérica) con los mismos climas, con las mismas tierras, bueno, Nicaragua tiene bastante mejores tierras pero los climas son semejantes y las capacidades reproductivas son semejantes; nos van a poner a competir entre nosotros mismos, de eso se trata.
Si miles de inmigrantes nicas son sacados de Costa Rica, ¿es posible que haya empresas ticas que vayan a trabajar a Nicaragua, no sólo por las tierras, sino también por la mano de obra barata?
Usted lo está diciendo.
¿Podría ocurrir?
Dentro de la lógica de estas empresas, usted está dando la respuesta.
¿Lo ve posible?
Yo tengo que agradecerle enormemente a decenas de miles, o centenares de miles de compatriotas nicaragüenses que nos apoyan en nuestra gestión económica en el melón, en la caña, en la agricultura en general, en la construcción, en la vigilancia y en el servicio doméstico…
¿Cuál es el beneficio que han dejado estos inmigrantes en Costa Rica?
Inconmensurable, absoluto, total, es una bendición.
¿Qué pasaría si 300 mil nicaragüenses que trabajan en Costa Rica se fueran, por cualquier razón? ¿Qué pasaría con las empresas costarricenses?
Se quedarían con las manos arriba, totalmente. Por eso combato yo una ley de migración que entró a regir la semana pasada, que es una ley draconiana, que es una ley que no tiene en consideración las realidades económicas, ni las condiciones humanas de estos nicaragüenses.
¿Qué cree que va a pasar con esa ley?
Que no va a poder aplicarse, porque la economía costarricense depende de la mano de obra de hermanos nicaragüenses en este momento.
¿Por qué el presidente Oscar Arias no logró bloquearla en el Congreso?
Bueno, la aprobó el Congreso anterior, en el que yo fui miembro; y los propios diputados del partido del Presidente (Arias) votaron a favor de esa ley. Son cosas que no se entienden.
¿Por qué no pudo conseguir que la postergaran?
Con sinceridad, lo que sucedió fue que se atrasó; en lugar de hacerlo hace tres meses (la presentación) lo hizo hace tres semanas, fue totalmente tardío.
¿Qué puede hacer ahora el presidente de Costa Rica?
El Presidente nada, porque el Presidente está obligado a cumplir la legislación. Hay propuestas de reforma a la legislación vigente, ya están en el flujo legislativo, pero dese cuenta que la aplicación de esa ley generaría enormes dificultades económicas para Costa Rica.
¿Cree usted que esto abra la posibilidad de una nueva amnistía para los indocumentados?
Yo esperaría que los nicaragüense nos den una amnistía a nosotros, por lo bárbaros que hemos sido en algunas ocasiones. Creo que se hace necesaria la regularización, y déjeme decirle que amnistía es un perdón. No tenemos que perdonarles. Le repito, la amnistía deben dárnosla ustedes a nosotros, por mucho de este trato. La regularización migratoria de centenares de miles de personas es un derecho humano fundamental.
¿Por qué algunos sectores se oponen a que haya regularización? ¿Tienen temor a qué?
Hay mucho calentamiento de cabezas de parte de medios de comunicación, hay algún sentimiento xenofóbico que ha ido creciendo. Lo curioso es que eso es en términos generales, pero luego cada uno de nosotros tiene sus relaciones intensas, no con uno, sino con varios nicaragüenses en todos los campos en que trabajan; y los que hablan mal, también quieren a los nicaragüenses, los aprecian y necesitan de ellos.
¿No hay tanta xenofobia como se dice?
Es que es una xenofobia conducida, muy mediática creo yo, y no vivencial.
¿Por qué cree que los candidatos presidenciales, que hicieron campaña contra los nicaragüenses, no ganaron?
Una pose demagógica, muy barata; eso no convence a nadie, absolutamente no, y en el fondo no hubieran votado por esa posición. Ricardo Toledo Carranza hizo campaña, se montó (en el tema) y fue uno de los que impulsó la aprobación de la Ley, como diputado.
Imagínese la salida de miles de trabajadores nicaragüenses de Costa Rica. ¿Cómo lo concibe desde la perspectiva económica y política?
Es irreal. Tenemos en este momento problemas en algunos sectores, particularmente en el de la construcción, donde precisamente, gracias a la actividad de construcción que se está dando en Nicaragua, muchos están regresando a trabajar ahí y ya tenemos carestía, limitaciones.
¿Tiene usted idea de cuánto es esa carestía?
No. Eso se palpa, se dice, ya no hay peones, ya no podemos llevar a la misma velocidad los procesos (obras).
Muchos nicas se están yendo a El Salvador.
Ah, eso no lo sabía. Sí, quisiera yo que donde se vayan a trabajar es a Nicaragua, para que también hagan patria y apoyen a la economía nicaragüense así como lo han hecho con la costarricense.
¿Qué tanto le preocupa a los empresarios ticos la Ley de migración?
Es inconcebible porque les preocupa mucho, porque no tienen salida ante la Ley de migración, en su relación con decenas o muchos trabajadores que no están de acuerdo con lo que establece la nueva ley; y esos grupos económicos no se manifestaron en contra del proceso de aprobación de la ley, hace dos años.
