Más de la mitad de la Población Económicamente Activa (PEA) de Centroamérica la conforman trabajadores del sector informal. Este sector desempeña un papel “muy importante” en la producción y en la generación de ingresos, sin embargo, no gozan de “muchos beneficios” de parte del Estado, según afirmaron representantes sindicales de la región reunidos ayer en Managua.
Los representantes de Centroamérica se reunieron para debatir sobre los retos que tienen que enfrentar y las luchas para ganar más espacio.
Adrián Martínez, secretario general de la Confederación de Trabajadores por Cuenta Propia de Nicaragua, manifestó que el sector informal aglutina al 70 por ciento de la PEA nacional.
“Esos trabajadores no gozan de ningún beneficio de seguridad social y laboral”, indicó.
Sin embargo, datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) indican que el porcentaje de informalidad en Nicaragua es menor al planteado por los sindicalistas.
En la XXI Encuesta de Hogares de Medición de Empleo Urbano Rural, efectuada en el país en noviembre del 2005, refiere que hay 1.3 millones de trabajadores nicaragüenses en el sector informal, o sea el 63.3 por ciento del total de ocupados contabilizados el año pasado en dos millones.
El resto de representantes de Centroamérica y Panamá señalan que el promedio de trabajadores informales ronda el 70 por ciento, en sus respectivos países, y en su mayoría está conformado por mujeres.