- Colores neutros y detalles llenos de sencillez para su serenidad
Simplicidad y comodidad son las características esenciales en el arte oriental zen, el cual más que un estilo de decoración es un estilo de vida.
Según el arquitecto y diseñador de interiores Roberto Solís, el estilo zen se deriva de una tradición japonesa que data de hace miles de años, el cual tiene como característica retomar todos los elementos que están en la naturaleza, pero no exacerbarlos.
El arte zen tiene como principios básicos: asimetría, simplicidad, austeridad, sutilidad, libertad absoluta y serenidad. Es un estilo que carece de decoración total, las paredes generalmente son beiges o colores neutros, afirma Solís.
El uso de la madera en su color natural, es muy común en dicho estilo, incluso una rama seca es bella para este arte. Solís asegura que hay ausencia de colorido, por el cual el uso de cuadros es casi nulo, sólo se pueden usar pinturas zen que son bastantes sutiles en su colorido.
Todo es natural, se usa bastante el piso de madera, es un estilo muy in a nivel mundial porque debido a las características del mundo sofocado, la gente está buscando algo que lo relaje, que le dé tranquilidad, entonces recurren a ciencias milenarias que se adaptan a la forma de vivir, pensar, comer, es un estilo de vida, expresa Solís.
La iluminación debe ser lo más natural posible, se trata de integrar la naturaleza a la parte interna, el interior y el exterior están estrechamente ligados.
El jardín zen casi carece de plantas, son piedritas blancas, a las que se le dan formas para que parezca que tienen movimiento y al centro una planta pequeña, un tronco seco o una piedra, la belleza radica en lo sencillo.
Los materiales que se usan en dicho estilo son la madera, que se puede combinar con cuero o cuerina, pero en tonos claros.
