- Nicaragua tiene en la agenda comercial el cierre de tratados de libre comercio (TLC) con bloques y países ubicados en el Norte, Sur, Este y Oeste del planeta. Mientras, el Banco Mundial insta a Latinoamérica a mirar también a India y China, hacia los cuales Managua ha empezado a ver
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Ver Infografia > Los expertos en políticas comerciales, como la ex jefa negociadora por Estados Unidos del Tratado de Libre Comercio con Centroamérica y República Dominicana (DR-Cafta), Regina Vargo, indican que Nicaragua en términos comerciales es “pequeña”. Es decir que como mercado propiamente dicho no llama la atención.
Sin embargo, sostienen que tiene su fuerte en política interna, lo que puede proveerle un mejor crecimiento económico, mismo que al cierre del 2006 se espera en un 3.7 por ciento. Este crecimiento, empujado en parte por la producción de bienes y mercancías, tiene oportunidades de ser comercializado en el exterior.
Cierto o no, la verdad es que Nicaragua apunta en los próximos meses, a través del actual Gobierno, a la suscripción como país o integrada al bloque centroamericano de tratados de libre comercio (TLC) con bloques y naciones “regadas” por todo el mundo. En otras palabras en los cuatro costados del planeta.
La directora de Comercio Exterior del Ministerio de Fomento, Industria, y Comercio (Mific), Sonia Somarriba, detalla que en octubre próximo van a reactivar pláticas con Canadá, mercado ubicado al norte del continente.
Además no descarta reanudar el “ acercamiento” en el 2007 con Chile y Panamá, países situados más al sur del mundo.
El Mific, por otro lado, quiere conseguir en lo que resta del año la aprobación en la Asamblea Nacional del TLC firmando en junio con Taiwán.
Tras esto se propone, en el primer semestre del próximo año, materializar la firma del acuerdo de asociación con la Unión Europea (UE), una región situada en la parte oeste de la Tierra.
Los casos
Somarriba explica que cada acuerdo tiene un diverso alcance. “Pero todos son importantes, claro el más ambicioso vendría a ser quizás el de la UE, sobre el cual estamos trabajando de cara a la negociación”, señala.
Sin embargo, comenta que Canadá es otro socio importante. “Con ese país tenemos una balanza comercial a nuestro favor de más de 10 millones de dólares en el 2005, por otro lado concentra una población de 32 millones de habitantes, con alto poder adquisitivo. Allí el ingreso por habitante es de 23 mil dólares al año, o sea que son gente que tiene con qué comprar, de modo que vale la pena venderles”, reitera.
Somarriba, sin embargo, recuerda que las negociaciones con Canadá iniciaron en diciembre del 2001. “Pero las suspendimos en febrero del 2004, puesto que ya estábamos en pláticas para el DR-Cafta, y bueno Canadá quería ver el tratamiento que nos daban en ese acuerdo y nosotros también queríamos ver qué obteníamos para sacarle lo mismo o más a Canadá”, aclara.
Las negociaciones con ese eventual socio comercial se reanudaron este año. “Ya hemos tenido dos reuniones y yo diría que estamos cerca de concluirlas”, destaca.
“¿Qué se lograría? Bueno, muchas cosas. Nosotros esperamos en el TLC con Canadá un acceso libre para las exportaciones de zonas francas, un tratamiento especial en el sector textil y confección, productos agropecuarios y un nivel de protección adecuado para toda la producción nacional”, recalca.
La región centroamericana, incluyendo Nicaragua, está programando una reunión para el próximo mes con Canadá.
“No tenemos certeza si se va a cerrar o no el tratado, aunque lo ideal sería cerrarlo para que no quede el tema pendiente, aunque claro, la traba es que se quiere obtener un nivel considerable de acceso manteniendo los beneficios del Sistema Generalizado de Preferencias y más”, reconoce.
En relación con Chile, cuyas pláticas se iniciaron en 1999, el pegón radica en el azúcar. Nicaragua no ha firmado el protocolo bilateral, donde se consignan los compromisos de acceso a mercado y reglas de origen.
“Porque queremos más acceso. Definitivamente el tema central ha sido el acceso para el azúcar de Nicaragua. Este año hubo acercamiento de Chile pero todavía (la propuesta de acceso) no llena nuestras expectativas”, justifica la directora de Comercio.
En el caso de Chile, los principales productos que Nicaragua desea enviarle en términos favorables son, entre otros, el ron, el azúcar, el alcohol etílico. “Pero insisto, el azúcar es el más importante y el problema es que Chile tiene ciertas restricciones a la importación que les ha impedido otorgarnos una cuota considerable que permita el cierre de la negociación”, valora.
“Entonces no creo que se vaya a materializar el tratado en el 2006, a no ser que haya un cambio de señal de parte de Chile, quizás ahora a raíz de que los precios internacionales de azúcar han subido pueda haber un poco más de apertura, veremos qué pasa, por nuestra parte mantendremos el interés”, subraya.
Con Panamá, mercado con el cual se inició negociaciones el 21 de marzo del 2000, el acuerdo va con avances y retrocesos .
“Las negociaciones a estas alturas están a nivel de los ministros, y tal vez no se resuelvan este año o se extiendan al próximo año. Nosotros en realidad mantenemos el interés de concretar el acuerdo porque Panamá es un mercado cercano, que consume e importa mucho, con alto poder adquisitivo, de manera que nos interesa”, expone.
No obstante, hay pegones en el acceso de Nicaragua en carne y galletas, por ejemplo, en el mercado panameño. “O sea que los accesos en esos productos están pendientes, por otro lado Panamá pide que no se requiera presencia local para el mercado de seguros, lo quieren poder hacer por medios electrónicos u otros medios, pero nuestra legislación demanda lo contrario”, refiere Somarriba.
CLAVE: LA COOPERACIÓN
En cuanto a Taiwán, cuya negociación inició en septiembre del 2004 y concluyó en junio del 2006, la especialista expresa que la idea es la de introducir el acuerdo a la Asamblea Nacional, antes de las elecciones nacionales de noviembre, para que sea aprobado.
“Pero eso es algo que el ministro (Alejandro Argüello) va a definir cuándo hacerlo. Lo último que yo sé es que la idea es la de introducir el texto cuanto antes”, destaca.
En el acuerdo firmado Nicaragua logró acceso libre para productos fabricados en zona francas. Taiwán otorgó acceso inmediato a la carne bovina, pescados, quesos, frijoles, yucas, frutas, café, cacao, ron, sal, cerámica, maderas y sus derivados, cartón y sus derivados, entre otros.
“Excluimos del tratado la carne de cerdo, la carne de pollo, embutidos, maíz, arroz, cervezas, cigarrillos, velas, candelas, plásticos de uso doméstico, calzado, muebles”, enumera.
En el sector industrial la nación asiática dio el 78.6 por ciento en acceso inmediato. Más un 9.4 por ciento con arancel cero a través de cuotas.
“También se logró una cuota de 30 mil toneladas métricas para el azúcar, y 250 toneladas métricas para el maní”, especifica la funcionaria.
“Nosotros dimos bienes industriales que no producimos y que estamos importando de otros países, son bienes agrícolas no sensibles como peras, manzanas, fresas, cerezas… y bienes que ya tenían cero arancel”, menciona.
Lo novedoso del acuerdo, sin embargo, fue precisamente el punto de cooperación. Somarriba confirma que Nicaragua logró compromisos de inversión en energía renovable por el orden de los 20 millones de dólares.
Asimismo 2.2 millones de dólares en concepto de apoyo para el fortalecimiento institucional. Esto implica una mejora en las capacidades productivas y de exportación a nivel local.
A lo que se suma inversión en infraestructura como la instalación de la red de frigoríficos en Managua o Corinto, con un desembolso de 7 millones de dólares.
MÁS AVANCES
“En relación a la UE estamos avanzando en la conformación de la Unión Aduanera, puesto que esto va a facilitar el camino para la negociación con Europa. Hay compromisos que asumieron los presidentes en marzo pasado (en Viena), y estamos trabajando en ello, hay calendarios y hay responsables, digamos que estamos tomando la tarea muy en serio”, dice.
Los compromisos descritos abarcan desde la armonización arancelaria hasta aspectos de orden institucional. “Todo se está preparando”, comenta con tanto optimismo que hasta sostiene que en el tema de la UE no vislumbran problemas con el próximo gobernante.
“Que venga un gobierno de izquierda, derecha, o de centro, o de centro izquierda, centro derecha lo que sea no afectará al acuerdo, ya que a todas luces beneficia a Nicaragua y a la región centroamericana”, menciona.
“Recordemos que Europa es un socio importante para el comercio, por otra parte no es sólo un TLC como los que hemos negociado hasta ahora, sino que es un acuerdo de asociación que implica fortalecimiento de la cooperación y diálogo político (que busca el fortalecimiento de las relaciones en la región) así que es un acuerdo de dimensiones más profundas”, agrega.
En esos preparativos Nicaragua se propone conocer bien al eventual socio comercial, para fijar los intereses de acuerdo al a realidad de esa región.
“Vamos a esperar lo que pide la UE. Pero en nuestro caso esperamos un nivel de acceso inmediato para el universo arancelario del país y de la región centroamericana”, añade.
“Así como un tratamiento asimétrico por parte de Europa y a su vez un reconocimiento de los niveles de desarrollo de los países centroamericanos, es decir que Europa considere los temas que son sensibles tomando en cuenta a la vez las diferencias existentes entre nosotros, especialmente en Nicaragua y Honduras”, explica.
De acuerdo con la experta, el sector agropecuario tendrá muchas oportunidades en ese contexto. “En las estadísticas observamos que los productos que se destacan en el mercado europeo son café, camarones, maní, alcohol etílico, ron, langosta, puros, entonces a corto plazo es el sector agropecuario en el que se enfocarán los intereses de acceso, aunque a mediano y largo plazo aspiramos a darle mayor valor agregado a los productos agrícolas”, apunta.
En relación a la cooperación, espera fortalecer y desarrollar la oferta exportadora. “Hoy por hoy el mayor problema que tenemos es de volumen, entonces es importante la asociatividad de las pequeñas y medianas empresas (Pyme) para suplir la demanda, y en eso apuntamos”, admite.
LA CRÍTICA
El especialista en temas de Comercio Exterior, Alejandro Arauz, no obstante recomienda a los gobiernos centroamericanos reforzar los equipos técnicos de negociación de tratados de libre comercio de cara precisamente a ser exitosos en la concreción de los acuerdos que están en la mira, como es el caso de la UE.
“También sugiero que los presidentes de Centroamérica se reúnan y establezcan un acuerdo regional firmado, para que no haya salidas de ese marco”, manifiesta.
El acuerdo deberá incluir la estrategia, metas, medidas, y techos. “Es decir hasta dónde llegar, hasta dónde ceder, hasta dónde limitarse”, argumenta.
Arauz además aconseja retomar el espíritu de participación con la sociedad civil y los gremios de productores. “En otras palabras insisto en que se retome la experiencia con Estados Unidos de una manera mejor pensada y evaluada”, recomienda.
Con Chile la situación es otra. “Yo no veo el acuerdo tan beneficioso, quizás la inversión sea lo favorable … igual pienso con los otros acuerdos (como Panamá) entonces eso se tiene que trabajar de una mejor manera, en relación con Canadá veo bien difícil la negociación, ya que éste es un país bien riguroso en términos de normas, porque ponen mucho requisito”, refiere.
“Además tienen un mecanismo de preferencia demasiado sesgado a sus socios comerciales, y están utilizando mecanismos incómodos para una negociación próspera con la región”, estima.
El economista, por otro lado, anota sobre la necesidad de una Ley de Comercio Exterior que regule los procesos de negociación como la tienen vecinos como Costa Rica.
Consultado sobre la incidencia de un eventual gobierno sandinista en los procesos de negociación descrita, el experto sostiene que no la tendrán.
“Suponiendo que Daniel Ortega llegue al poder y quiera revisar los procesos de negociación eso se le va a complicar, porque tuvieron la oportunidad durante todo este tiempo de formular una Ley de Comercio Exterior, para poder hacerlo, y no la formularon”, recuerda.
“Por otro lado ellos mismos (los sandinistas) en alguna medida han aprobado estos procesos, de manera que es muy complicado que Ortega se de a la tarea de revisar negociaciones porque eso le pondría obstáculos a la inserción de Nicaragua dentro del marco de los procesos de apertura y dentro del marco de las negociaciones a nivel mundial”, reconoce.
