Aunque no sea veterinario me desempeño en un colectivo donde la mayoría de mis colegas desempeñan un papel importante: el de la enseñanza veterinaria en la UNAN-León. Recientemente se celebró el Día del Médico Veterinario, por lo que quisiera destacar su importancia en el sector agropecuario, como manera de felicitación.
Este último (sector agropecuario) se ha caracterizado por ser más dinámico en los últimos años, prueba de ello es su incremento en la aportación a las exportaciones de carne, leche y derivados, huevos, entre otros) por lo que la atención al mismo debe trazar estrategias de futuro que contribuyan a aumentar el prestigio y levantarlo aún más.
Los veterinarios deben tener su aportación cuyo grado va a depender de ustedes mismos. Podemos seguir llenando el hueco que hasta ahora nos han dejado ocupar, orientado hacia la clínica, tanto individual como de colectividad, y centrado principalmente en los programas sanitarios, o influir directamente en las unidades productivas, asesorando en genética, análisis y mejora de costos de producción, alimentación y calidad del producto que es, al fin y al cabo lo que el consumidor pone en su mesa.
A partir de ahora, el futuro y la viabilidad del sector agropecuario deber ser el producir con calidad. Posiblemente no podamos competir en costos de producción con países considerados grandes productores; por eso, debemos ofrecer al mercado algo con lo que estos países no pueden competir y el consumidor, o al menos un sector de ellos, esté dispuesto a pagar, como es la calidad, la seguridad y la trazabilidad; esas son nuestras armas.
Depende de ustedes el que sean capaces de ofrecer a los productores y por tanto de su grado de formación.
Es posiblemente éste uno de los puntos sobre los que más debemos acentuar nuestros objetivos. Es la formación la llave que nos va a abrir más posibilidades de actuación en nuestros trabajos; saber discernir cómo y dónde adquirirla va a constituir una senda que tendremos que andar muy frecuentemente.
El veterinario deber ser una herramienta clave para el productor y su influencia va a suponer una responsabilidad hacia el sector ganadero y hacia el consumidor que, a la postre, somos todos.
Los conocimientos en el ámbito veterinario crece en los últimos años a ritmo exponencial. Esto supone un nuevo reto del colectivo veterinario, en el que están implicados tanto los veterinarios como los centros formativos (públicos y privados).
Este reto no debe entenderse como una postura meramente reivindicativa sino como un ejercicio de responsabilidad, necesario para quienes estimamos nuestra profesión. Felicidades veterinarios en su reciente día.
Profesor universitario
