- Llegó a EE.UU. sin conocer a nadie y sin un peso en su billetera
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CORRESPONSAL/SAN FRANCISCO
Colorado es un estado casi vecino a California o al menos se le considera de la familia por ser componente de la costa oeste de Estados Unidos. Encontrar en este lugar a un nica es como buscar una aguja en un pajar.
Sin embargo LA PRENSA encontró a un paisano, Marvin Francisco Duarte Guillén (42), nacido en Zelaya, criado en Managua, asilado político en la Embajada de Estados Unidos en Guatemala, de donde se traslado a Los Ángeles y conoció al amor de su vida.
Actualmente vive entre montañas rocallosas en una ciudad poco conocida pero importante como lo es Grand Junction, a 400 kilómetros al oeste de Denver, la capital del estado de Colorado, donde ahora se ha convertido en un empresario de importantes dividendos anuales que pasa el cuarto de millón de dólares al año
su historia
Duarte Guillén cuenta que “cuando llegué a Los Ángeles en 1987, no tenía trabajo, estaba falto de dinero y no sabía hablar inglés. Pasé mil y una dificultades, pero después me emplee haciendo de todo”.
A los seis años que estuvo en California, conoció a la hondureña Sofía, con la que han criado dos hijos, Germán (14) y Marvincito (7).
Según Marvin, con Sofía y sus hijos vive muy feliz. Ella lo consiente todos los días «con un buen gallo pinto y queso, que son de los comestibles de su tierra que compramos cuando decidimos ir a California a visitar a mi familia y los suyos, pero por lo lejos eso solo es dos o tres veces al año», señala ella.
En tanto su hijo Marvin (7) dice «como nica aquí estoy jodido, aparte de mi primo y yo, el otro paisano que conozco es mi buen amigo Omar Campos. Aquí a los nicas los contás con los dedos de la mano y te sobran dedos. La pasamos con alegría pero casi enterrados en la nieve.»
