- Los traficantes de seres humanos utilizan a niños porque no pueden ser penalizados
CORRESPONSAL/CHIAPAS, MÉXICO
Con el empleo de “niños coyotes” los traficantes de seres humanos rebasaron todo límite, dijo a LA PRENSA el sacerdote Blas Alvarado Méndez, coordinador de la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos de Tenosique, Tabasco.
El sacerdote precisó que al utilizar a menores de edad como guías de migrantes indocumentados las autoridades mexicanas no pueden detenerlos por su misma condición.
“Entre las montañas o caminos de extravío vemos a niños acompañando a grupos de inmigrantes mientras los ‘coyotes’ se arreglan con las autoridades. Es decir ya no se exponen, ya no hay necesidad de ello” aseguró Alvarado Méndez.
Miembros del Grupo Beta, (grupo de protección al migrante) de Tenosique, Tabasco, han detectado la presencia de menores de edad, pero saben que no pueden intervenir ya que su función no es detener a migrantes o traficantes de seres humanos.
LOS COYOTITOS
Un miembro del Grupo Beta, que pidió la omisión de su nombre, dijo que los “coyotitos” como popularmente se les conocen, son niños explotados que sirven de informantes o acompañantes de los indocumentados.
“Tenemos entendido que a ellos no les pagan, sino a sus padres o familiares y en otros casos son hijos de coyotes”, señaló la fuente.
Estos menores de edad también son utilizados para transportar agua, comida, mensajes o de vigías para advertir de la presencia de las autoridades municipales, estatales o federales.
Tanto la Iglesia Católica como los grupos de protección al migrante, saben que los menores de edad conocen a la perfección los caminos de extravío, los pantanales y potreros, ya que la mayoría son nativos de esa región. Algunos de los caminos son los mismos que los llevan a la escuela.
En el tramo de Tonalá, Chiapas a Ixtepec, Oaxaca, se observa con más frecuencia el empleo de los menores de edad para evadir casetas migratorias, puestos policíacos o militares.
SIN LEY
Las autoridades federales mexicanas tiene conocimiento de que estos niños se encuentran implicados de una u otra forma con el tráfico de inmigrantes, pero es casi imposible tener un conteo o estadísticas de los menores arrestados.
En lo que va del año, en los archivos de la Procuraduría General de la República (PGR) existen por lo menos información sobre el arresto de diez menores de edad que acompañaban a presuntos traficantes de seres humanos en vehículos o camiones, pero no hay estadística de la cantidad de “niños coyotes” que operan en caminos irregulares.
LA RUTA
Por los poblados fronterizos de Tecún Umán, Guatemala y Ciudad Hidalgo, Chiapas, los menores —entre doce y 17 años— movilizan a la gente por el río Suchiate, que cuenta con una tensión de 150 metros de ancho, hasta las plantaciones de banano que se encuentran en la ribera del territorio mexicano o a las comunidades pesqueras que carecen de vigilancia.
Desde ahí los “coyotes” los esconden en el interior de tráilers de doble fondo, camuflageados con plátano, hasta la frontera de México con Estados Unidos.
