- Por la destrucción y muerte que causó durante la “Navidad Roja”en su régimen
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El candidato presidencial del Frente Sandinista, Daniel Ortega, se comprometió a indemnizar a los miskitos que fueron afectados por la guerra a inicios de la década de los ochenta, si llega a ocupar la primera magistratura de la nación.
Ortega hizo el anuncio durante un acto proselitista en el municipio de Waspam, ubicado a 632 kilómetros de Managua, en las márgenes del río Coco, en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
El candidato sandinista, que aspira por cuarta vez a la Presidencia, en un intento desesperado por conseguir nuevamente el poder dijo en Waspam que “tenemos el compromiso (…) de indemnizar a todas las familias que fueron afectadas por la guerra, sobre todo, a lo largo del río Coco”.
En este sentido, Ortega agregó que “donde se destruyó una vivienda, se construya una vivienda digna; donde se destruyó un templo, se levante un templo; donde las familias perdieron animales domésticos, ganado, cerdos, gallinas, que se les indemnice, se les recompense”.
Ortega fue denunciado el pasado 13 de octubre ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en Washington, por los delitos de genocidio y crímenes de lesa humanidad, luego que la Fiscalía y la Corte Suprema de Justicia nicaragüense no tomara cartas en el asunto.
La denuncia contra Ortega y otros ex funcionarios del régimen sandinista, fue interpuesta por la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), luego de que ésta recabara información testimonial y documental en las comunidades afectadas, a raíz de denuncias hechas por sobrevivientes del operativo “Navidad Roja” ejecutado por el Ejército sandinista a inicio de los ochenta, en comunidades miskitas de la RAAN.
La “Navidad Roja” dejó a diez mil miskitos desplazados hacia Honduras, otros diez mil confinados en campamentos, además de centenares de muertos, torturados, desaparecidos y daños a la propiedad.
El candidato del Frente Sandinista aseveró que “es de justicia indemnizar a todos los hermanos que fueron afectados por la guerra en esa época, y sobre todo, a los pobladores de esas 108 comunidades que están sobre el río Wanki”.
En su discurso, Ortega hizo alusión a la reconciliación que ha pregonado durante la campaña electoral, y expresó que no entiende porqué algunos se molestan cuando los llama hermanos, “si todos somos hijos de un mismo Dios, somos hermanos, que a veces tenemos problemas; somos hermanos que nacimos en una misma tierra que se llama Nicaragua”, dijo Ortega.
Hace llamado a Osorno Coleman
Ortega hizo un llamado al líder miskito Osorno Coleman, a que no siga hablando de guerra. “¿Ya se te olvidó, Osorno, que vos estuviste cuando se firmaron los Acuerdos de Paz en Sapoá? … ¿Ya se te olvidó?”, recalcó Ortega en su discurso.
Osorno Coleman, ex comandante miskito de Yatama, encabezó junto a otros representantes indígenas la comitiva que interpuso la denuncia ante la CPDH y la Fiscalía, contra Ortega, por atentar contra los derechos humanos de las comunidades miskitas.
Coleman advirtió recientemente que si Ortega vuelve al poder, la guerra podría regresar a Nicaragua.
Ortega se refirió a las declaraciones de Coleman, diciendo que es absurdo estar hablando de guerra cuando ya tenemos más de 16 años de estar en paz.
El ex gobernante sandinista añadió que “quisiera invitar a Osorno (…) y a los comandantes que andan hablando de guerra y que andan con otros partidos políticos (…) a que nos comprometiéramos por la paz; que juráramos ante Dios, porque yo sí puedo jurar ante Dios, que nunca volveremos a tomar las armas, que nunca volverá a haber guerra en Nicaragua, nunca volverá a haber servicio militar en Nicaragua”.
Ortega dijo también que no hay que olvidar cuando se firmaron los Acuerdos de Paz y se fue logrando la autonomía para ponerle fin a la guerra en la región atlántica. Expresó que hay que reconocer también el dolor de las familias; “el sacrificio de los hermanos que están aquí, en el memorial de los años. Entonces… ¿cuál guerra va a regresar?”, enfatizó.
Antes de la guerra de los ochenta, Waspam y las comunidades aledañas estaban entre los territorios más productivos del país. Las comunidades miskitas ubicadas junto al río Coco cultivaban arroz, frijoles y tubérculos, además de la crianza de ganado.
La actividad productiva de la zona desapareció cuando el gobierno sandinista sacó por la fuerza a aproximadamente diez mil personas de unas 40 comunidades y las ubicó en asentamientos alejados del río Coco.
