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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Fachada del Hospital Victoria Mota, de Jinotega, donde los trabajadores están expuestos a radiaciones debido a que no hay mecanismos de protección. (LA PRENSA/S. GONZÁLEZ)

Trabajadores expuestos al peligro

Quirófano no cuenta con protección, y las radiaciones y gases son un peligro [doap_box title=»Radiaciones afectan a largo plazo» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Para el doctor Marlon Alarcón, radiólogo del Hospital Victoria Mota, existen efectos estocásticos y otro tipo de efectos que dependerán del tiempo que la piel o el organismo estén expuestos a las radiaciones, de […]

  • Quirófano no cuenta con protección, y las radiaciones y gases son un peligro
[doap_box title=»Radiaciones afectan a largo plazo» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Para el doctor Marlon Alarcón, radiólogo del Hospital Victoria Mota, existen efectos estocásticos y otro tipo de efectos que dependerán del tiempo que la piel o el organismo estén expuestos a las radiaciones, de los equipos de rayos X.

Considera que para afectar a una persona esta debe estar expuesta entre unos 20 y 30 minutos y los efectos podrían ser: anemia aplásica que es prácticamente una leucemia, cáncer de todo tipo que va a depender de la dosis y el tiempo de exposición.

Explicó que es el tiempo de exposición lo que determinará los efectos y esto dependerá también de las medidas de protección que se tomen, como es la utilización de chalecos, protectores de tiroides y guantes, para evitar que las radiaciones no penetren al cuerpo.

Agregó que el fluoroscopio que se utiliza en el quirófano es un equipo que tiene un tiempo estipulado de utilización que es de 5 minutos y cuando llega a este tiempo suena una alarma para detener el proceso para no exponer al paciente. Pero a esto le suma las medidas de protección que se deben utilizar.

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Corresponsal/Jinotega

En la sala de operaciones del Hospital Victoria Mota se han comenzado a registrar una serie de problemas que podrían poner en peligro la seguridad y la salud de las personas que laboran en dicha sala.

Entre éstos tenemos la emanación de gases que desprenden algunas sustancias que se utilizan en dicha sala, como es la anestesia, ante la falta de extractores de gases. Así como las radiaciones que emana el aparato llamado fluoroscopio o amplificador de imagen que se utiliza para las cirugías de huesos.

Quienes más se exponen al peligro son las personas que trabajan como anestesistas, quienes permanecen más tiempo en la sala, tal es el caso de Gilma Zeledón, quien viene padeciendo de una serie de síntomas que le podrían producir pérdida de memoria, según le han dicho los médicos.

Según conocedores del tema, los gases se mantienen en el ambiente y sin que se vean debajo de la rodilla y pueden provocar enfermedades en los pulmones, como el asma y la bronquitis, reducción de la memoria, reacciones alérgicas y trastornos en la piel, entre otros.

LA PRENSA tuvo conocimiento de que varias personas vienen padeciendo síntomas que están asociados al cáncer.

Los trabajadores afirman que en el quirófano de este centro hospitalario no existe ninguna protección cuando se utiliza el aparato que fue donado recientemente por la brigada de ortopedistas de Carolina del Norte.

Por su parte el director del centro, doctor Benito Merlo, confirmó que efectivamente una trabajadora pidió su jubilación por haber salido afectada debido a que nunca tomó las respectivas medidas de protección.

Agregó que está en estudio otra trabajadora que ha resultado con problemas de salud y que tiene 19 años de laborar en la sala de quirófano, aunque no está confirmado que ha sido por la emisión de gases.

El galeno también ya está pensando trasladar el equipo de fluoroscopio hacia la sala de Rayos X, al considerar que los médicos no están utilizando las medidas de protección, como es el uso del chaleco y guantes de plomo.

“Aquí no es un solo recurso el afectado, sino que son todos, ya que al tomar la radiografía las radiaciones se expanden por toda la sala”, dijo Merlo.

El doctor Ramón Rivera, médico ortopedista, dijo a LA PRENSA que si bien es cierto que el aparato emite radiaciones, éste es muy útil ya que les permite aminorar el tiempo en que practican cirugías a pacientes con problemas en las rodillas.

“En una cirugía que antes nos dilatábamos hora y media, la hacemos en cuarenta minutos y garantizamos que la fractura quede bien reducida y que los tornillos no queden ni más cortos ni más largos”, dijo.

El especialista aceptó no estar tomando las medidas de protección, como es la utilización de un delantal con plomo y guantes especiales ya que éstos no existen. Dijo que las paredes tampoco están protegidas para evitar que las radiaciones se salgan del recinto quirúrgico.

Manifestó no estar de acuerdo con que el aparato se traslade a otra sala, ya que éste debe estar en la sala de operaciones donde se garantiza el trabajo de ortopedia.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), todo trabajador expuesto a radiaciones deberá dársele una semana libre al año para que se vaya a la orilla del mar y expulsarlas o eliminar radiaciones recibidas, pero actualmente esto no se cumple en el Minsa.

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