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con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Justin Verlander.Anthony Reyes. (FOTOS/LA PRENSA/AP/FOTOARTE/M. FLORES)

¿VOLVERÁN A RUGIR?

Tigres y Cardenales se enfrentan hoy en el primer duelo de la Serie Mundial [doap_box title=»Duelo de novatos» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Por primera vez en la historia de la Serie Mundial, dos novatos serán los abridores del juego inicial del clásico, con Justin Verlander en el montículo por los Tigres de Detroit y Anthony Reyes por […]

  • Tigres y Cardenales se enfrentan hoy en el primer duelo de la Serie Mundial
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Por primera vez en la historia de la Serie Mundial, dos novatos serán los abridores del juego inicial del clásico, con Justin Verlander en el montículo por los Tigres de Detroit y Anthony Reyes por los Cardenales de San Luis.

Reyes, 5-8 con 5.06 de efectividad en 17 aperturas, será el abridor con menos victorias en el juego inaugural de una Serie Mundial.

Serán también los primeros novatos en abrir en el clásico desde que John Lackey lo hizo en el séptimo juego de la Serie Mundial de 2002 para los Angelinos de Anaheim contra San Francisco.

El cubano Liván Hernández fue el último novato en abrir el primer juego, cuando fue seleccionado en 1997 por Jim Leyland, piloto entonces de los Marlins de la Florida y ahora el manager de los Tigres.

El antecedente más bajo en cuanto a victorias para un abridor del primer juego fue el récord de 7-2 de Howard Ehmke de los Atléticos de Filadelfia en 1929. Derrotó a los Cachorros de Chicago por 3-1.

Verlander, 17-9 y 3.63 de efectividad durante la campaña regular, dijo que no le hubiese tocado abrir el sábado de haber sido los Mets de Nueva York el equipo rival. Pero cuando ganaron los Cardenales, Leyland lo escogió a él.

El derecho puede lanzar por encima de las 100 millas por hora y tiene récord de 1-0 en dos salidas de postemporada, pero su promedio de efectividad de 5.91 en los playoffs es el más elevado entre los pitcheres de Detroit. Abrirá con nueve días de descanso.

Detroit/Ap[/doap_box]

Aterrizamos hoy en la Serie Mundial del 2006. ¿Se trata de Tigres de Detroit o Cardenales de San Luis?, como en 1934, cuando San Luis tenía a Dizzy Dean y los de Detroit a Hank Greenberg; y en 1968, cuando el último ganador de 30 juegos, Denny McLain, de los rugidores, cruzó disparos con el astro de sepia Bob Gibson, de los pájaros.

Lo esencial, por supuesto, es fijar ¿quién se ve más fuerte?, ¿cuál de ellos está atravesando por un mejor momento?, ¿qué tipo de muestras de consistencia han ofrecido en la postemporada?

Los Tigres por supuesto. Vienen de ganarle 3 juegos corridos a los Yanquis de Nueva York y 4 a los Atléticos de Oakland. Su pitcheo abridor impresiona con Kenny Rogers, Justin Verlander, Jeremy Bonderman y Nate Robertson, y se han caracterizado por su bateo oportuno.

La última vez que ellos se encontraron en un clásico fue en el séptimo juego de 1968, con el zurdo Mickey Lolich superando a Bob Gibson.

Esta noche en Detroit, los Tigres van a utilizar al joven lanza-llamas derecho Justin Verlander, quien pareció ser un ganador de 20 juegos en la temporada, pero se quedó corto, en tanto, las discusiones se han multiplicado alrededor del probable abridor de los Cardenales, Jeff Weaver, que ganó 5 y perdió 4 limitado a 15 aperturas este año.

Sin embargo, a última hora el manager Tony La Russa anunció como su abridor al también novato Anthony Reyes.

La ventaja de Jim Leyland es que sus cuatro grandes brazos, incluyendo el zurdo del veterano Kenny Rogers, están disponibles, pero él se ha inclinado por Verlander, ganador de un juego en dos apariciones en la postemporada, con una maltrecha efectividad de 5.91 en 10 entradas y dos tercios.

Raramente, los Tigres conectaron 13 jonrones por 10 de los Cardenales, con tres partidos menos, y su ritmo fue impresionante con siete triunfos en esos ocho juegos después de haber perdido los últimos cinco en la campaña.

Es posible que sigan rugiendo.

Los Cardenales llegan sudando a esta Serie Mundial después de ser sometidos a una intensa presión por los Mets de Nueva York, y necesitan que Alberto Pujols y Jim Edmonds sean lo suficientemente destructivos contra esa mezcla de tiradores de poder y destreza que tiene Detroit, para hacer saltar los cálculos previos.

El violento prospecto Joel Zumaya, quien ha alcanzado las 103 millas por hora, Jason Grilli, Fernando Rodney, Wil Ledezma y Todd Jones garantizan seguridad en el bullpen.

Hay que ver cómo van a responder Braden Looper, Randy Flores, Josh Hancock, Tyler Johnson y Adam Wainwright manejados por el astuto, competente y experimentado La Russa.

Los pilares fundamentales en la ofensiva de los Tigres son Plácido Polanco, incontrolable; Magglio Ordóñez, temible; Craig Monroe encendido en la postemporada junto con Curtis Granderson y el receptor Iván Rodríguez.

Estos Cardenales quisieran tener a Lou Brock y Curt Flood abriendo fuego como en el 68, pero qué bien se sienten en este 2006 con David Eckstein, mostrando su dentadura como primer bate. Y en el centro, Pujols, Encarnación y Edmonds, seguidos por Scott Rolen y Yadier Molina, redondean una amenaza permanente.

Como siempre, nada es cierto cuando llega “la hora de los mameyes” en una Serie Mundial, pero los antecedentes juegan antes de cantarse el play ball.

¿Tigres o Cardenales? Esa es la última incógnita. Si escuchan algunos rugidos, no se asusten, puede tratarse de ecos recientes.

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