- Tigres y Cardenales se enfrentan hoy en el primer duelo de la Serie Mundial
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Aterrizamos hoy en la Serie Mundial del 2006. ¿Se trata de Tigres de Detroit o Cardenales de San Luis?, como en 1934, cuando San Luis tenía a Dizzy Dean y los de Detroit a Hank Greenberg; y en 1968, cuando el último ganador de 30 juegos, Denny McLain, de los rugidores, cruzó disparos con el astro de sepia Bob Gibson, de los pájaros.
Lo esencial, por supuesto, es fijar ¿quién se ve más fuerte?, ¿cuál de ellos está atravesando por un mejor momento?, ¿qué tipo de muestras de consistencia han ofrecido en la postemporada?
Los Tigres por supuesto. Vienen de ganarle 3 juegos corridos a los Yanquis de Nueva York y 4 a los Atléticos de Oakland. Su pitcheo abridor impresiona con Kenny Rogers, Justin Verlander, Jeremy Bonderman y Nate Robertson, y se han caracterizado por su bateo oportuno.
La última vez que ellos se encontraron en un clásico fue en el séptimo juego de 1968, con el zurdo Mickey Lolich superando a Bob Gibson.
Esta noche en Detroit, los Tigres van a utilizar al joven lanza-llamas derecho Justin Verlander, quien pareció ser un ganador de 20 juegos en la temporada, pero se quedó corto, en tanto, las discusiones se han multiplicado alrededor del probable abridor de los Cardenales, Jeff Weaver, que ganó 5 y perdió 4 limitado a 15 aperturas este año.
Sin embargo, a última hora el manager Tony La Russa anunció como su abridor al también novato Anthony Reyes.
La ventaja de Jim Leyland es que sus cuatro grandes brazos, incluyendo el zurdo del veterano Kenny Rogers, están disponibles, pero él se ha inclinado por Verlander, ganador de un juego en dos apariciones en la postemporada, con una maltrecha efectividad de 5.91 en 10 entradas y dos tercios.
Raramente, los Tigres conectaron 13 jonrones por 10 de los Cardenales, con tres partidos menos, y su ritmo fue impresionante con siete triunfos en esos ocho juegos después de haber perdido los últimos cinco en la campaña.
Es posible que sigan rugiendo.
Los Cardenales llegan sudando a esta Serie Mundial después de ser sometidos a una intensa presión por los Mets de Nueva York, y necesitan que Alberto Pujols y Jim Edmonds sean lo suficientemente destructivos contra esa mezcla de tiradores de poder y destreza que tiene Detroit, para hacer saltar los cálculos previos.
El violento prospecto Joel Zumaya, quien ha alcanzado las 103 millas por hora, Jason Grilli, Fernando Rodney, Wil Ledezma y Todd Jones garantizan seguridad en el bullpen.
Hay que ver cómo van a responder Braden Looper, Randy Flores, Josh Hancock, Tyler Johnson y Adam Wainwright manejados por el astuto, competente y experimentado La Russa.
Los pilares fundamentales en la ofensiva de los Tigres son Plácido Polanco, incontrolable; Magglio Ordóñez, temible; Craig Monroe encendido en la postemporada junto con Curtis Granderson y el receptor Iván Rodríguez.
Estos Cardenales quisieran tener a Lou Brock y Curt Flood abriendo fuego como en el 68, pero qué bien se sienten en este 2006 con David Eckstein, mostrando su dentadura como primer bate. Y en el centro, Pujols, Encarnación y Edmonds, seguidos por Scott Rolen y Yadier Molina, redondean una amenaza permanente.
Como siempre, nada es cierto cuando llega “la hora de los mameyes” en una Serie Mundial, pero los antecedentes juegan antes de cantarse el play ball.
¿Tigres o Cardenales? Esa es la última incógnita. Si escuchan algunos rugidos, no se asusten, puede tratarse de ecos recientes.
