- Atentado con bomba es atribuido a la guerrilla
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BOGOTÁ/AP
El presidente Álvaro Uribe cerró las puertas a un canje humanitario de secuestrados por guerrilleros presos al adjudicarle a las FARC el reciente atentado con un carro bomba y anunciar el viernes que ahora solamente vislumbra un rescate militar de los rehenes.
Para los familiares de los secuestrados, el anuncio desvaneció las esperanzas de que sus seres queridos retornen, que habían tomado fuerza gracias al reciente intercambio de mensajes entre las partes en los que se vislumbraba esa posibilidad.
El gobierno de Francia, que junto a Suiza y España colabora en las aproximaciones con las FARC, expresó su oposición a cualquier esfuerzo de rescatar a los rehenes por la fuerza.
El canciller Philippe Douste-Blazy manifestó en un comunicado que “aún estoy convencido que una solución pacífica es posible”. Francia aboga por la liberación de la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, de origen francés.
Uribe le pidió a esos tres países que, en vez gestiones diplomáticas, le den ayuda militar para rescatar a los secuestrados.
El presidente dijo que moderar su discurso en aras de un acercamiento a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) “fue malinterpretado”, por lo que ahora sólo vislumbra un rescate militar de los rehenes, y revocó las autorizaciones que había otorgado al Comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, y al facilitador Álvaro Leyva, para negociar las condiciones del intercambio.
Uribe afirmó que mediante la interceptación de una llamada telefónica se estableció que el atentado a la universidad militar el jueves, en que hubo más de 23 heridos, fue ordenado por Jorge Briceño, alias El Mono Jojoy, uno de los miembros del secretariado de las FARC.
El comandante de las fuerzas armadas, general Freddy Padilla, dijo que no difundirá el contenido de la conversación para no entorpecer las investigaciones.
