- “Estamos listos para cumplir con nuestro cometido alrededor de las elecciones”, dijo Jefe del Ejército
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El Ejército de Nicaragua dio a conocer ayer que tiene listo su plan de apoyo al Consejo Supremo Electoral (CSE) para garantizar la protección y seguridad del desarrollo de las elecciones presidenciales.
El jefe del Ejército Nacional, general Omar Halleslevens, dijo que han concluido una serie de etapas de preparación para asegurar la eficiencia.
“Estamos listos para cumplir con nuestro cometido alrededor de las elecciones presidenciales”, aseguró.
El jefe de la institución castrense explicó que existe un plan de despliegue operacional que se encargará de transportar tanto al personal necesario como al material electoral por todo el territorio nacional, para lo que cuentan con técnicas de transporte terrestre, aéreo y naval.
También dio a conocer que estarán brindando protección a objetivos estratégicos, como es el Centro de Cómputos.
Al respecto, el General de Brigada, Oscar Valladares, jefe de operaciones del Ejército, detalló que están preparados con 8 mil 350 efectivos militares y 211 medios de transporte que asegurarán el despliegue y las operaciones aéreas y navales en todo el país, entre éstos siete helicópteros MI-17, cuatro aviones de alas fijas y 18 medios navales.
850,000 LIBRAS
Según Valladares, el personal civil y militar a trasladar por las tres vías de transporte, más el material electoral y otros elementos de aseguramiento logístico asciende a 850 mil libras.
El alto mando del Ejército Nacional orientó iniciar desde hace dos meses un proceso de coordinación interinstitucional con la Policía Nacional y el CSE.
El plan de apoyo del Ejército tiene como objetivo garantizar las condiciones de seguridad que propicien el normal y seguro ejercicio del voto pacífico a lo largo y ancho del territorio.
Valladares destacó que se han tomado las medidas necesarias para prever con anticipación cualquier situación de crisis que pueda presentarse y asegurar la disposición de sus fuerzas y medios para garantizar la estabilidad y la seguridad del país en circunstancias extremas.
De acuerdo con Valladares, el plan del Ejército tiene tres etapas, la primera se empezó a ejecutar desde septiembre pasado y consistió en establecer las coordinaciones necesarias para garantizar la preparación y el despliegue anticipado de las fuerzas.
La segunda etapa comprende la cobertura y seguridad del proceso electoral desde el 3 al 7 de noviembre y la última corresponde al reordenamiento del despliegue del operativo una vez concluidas las elecciones.
