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con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Los emigrantes nicas han comprado más de mil viviendas en los últimos años en las nuevas residenciales en Nicaragua. (LA PRENSA/R. Ortega)

Vecinos migrantes en las residenciales nuevas del país

Nicas en Estados Unidos compran entre 10 y 30 por ciento de las viviendas que construyen urbanizadoras en Nicaragua [doap_box title=»Venden hasta en Noruega» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Kruspkaia Zapata, gerente de ventas de Desarrollo Sooner, dijo que esta empresa ha construido más de cinco mil viviendas en Nicaragua y más del 30 por ciento de sus […]

  • Nicas en Estados Unidos compran entre 10 y 30 por ciento de las viviendas que construyen urbanizadoras en Nicaragua
[doap_box title=»Venden hasta en Noruega» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Kruspkaia Zapata, gerente de ventas de Desarrollo Sooner, dijo que esta empresa ha construido más de cinco mil viviendas en Nicaragua y más del 30 por ciento de sus clientes son nicaragüenses que viven en Estados Unidos y en otros países, como Noruega e Irlanda.

Sun Real Estate “nació como una necesidad de muchos nicaragüenses que solicitaban comprar casas en el país, pero no tenían información”, explicó Raúl Castillo, presidente de esa urbanizadora que el año pasado participó en Exponica Miami, donde abrió negociaciones con algunos emigrantes interesados.

Castillo afirma que los modelos de casa que más solicitan los nicaragüenses son las que disponen de cuatro cuartos amplios, un porche, terraza, área de servicio y tres baños, en una zona segura y con clima fresco.

Inversión efectiva

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Odanel Ortega tiene 17 años de residir en Miami, Florida, pero pronto también contará con una vivienda en Managua, en una de las urbanizaciones modernas que surgen al suroriente de la capital nicaragüense.

Odanel cuenta que se fue de Nicaragua porque era uno de los miles de perseguidos políticos del gobierno sandinista, en los años ochenta. Primero lo encarcelaron, luego le confiscaron sus propiedades en el departamento de Chinandega y lo mantuvieron bajo acoso policial.

Emigró y ha mantenido hasta hoy el deseo de volver a residir en su Patria. No sabe cuándo lo hará, aunque ya dio el primer paso: viajó a Managua para pagar la cuota inicial de una vivienda nueva en la zona de Carretera a Masaya, donde surgen residenciales y centros comerciales.

“Entiendo que Nicaragua se está enrumbando hacia una democracia participativa, esto hace que nosotros, en Estados Unidos, sintamos un poco de seguridad y optimismo”, dijo Odanel Ortega a LA PRENSA, vía telefónica desde Miami.

A este nicaragüense en el exterior le anima la posibilidad de que las “conductas anárquicas” desaparezcan de Nicaragua para que el Estado pueda desarrollarse y permita al ciudadano “recurrir a las instancias que corresponden a los casos”.

Antes de emigrar, Odanel fue piloto fumigador en el occidente del país. Su primer refugio fue Honduras, después estuvo en Costa Rica y Panamá, donde laboró como piloto fumigador y en barcos atuneros. Al final se estableció en Estados Unidos, donde tuvo la posibilidad de trabajar en el Aeropuerto Internacional de Miami.

En noviembre del 2005, en la feria Exponica de Miami, Odanel Ortega vio una serie de ofertas de viviendas en Nicaragua y empezó a barajar la posibilidad de poner la primera piedra en su país natal, para el regreso definitivo.

Los requisitos básicos que le pidieron para comprar una casa en Nicaragua eran las últimas tres declaraciones de impuestos en Estados Unidos, una referencia bancaria y un crédito personal.

El ingreso mensual de Odanel fue estimado en cinco mil dólares, suficiente para adquirir una casa valorada en 59 mil dólares en una zona residencial de la nueva extensión de Managua, donde el clima es fresco y las urbanizaciones están rodeadas de vegetación.

MÁS DE MIL COMPRADORES

Para las empresas urbanizadoras de Nicaragua, los nicaragüenses en el exterior, en especial los que viven en Estados Unidos, se han convertido en clientes de primera calidad por sus ingresos altos.

El presidente de la Cámara de Urbanizadores de Nicaragua (Cadur), Alfredo César Aguirre, estima que el 10 por ciento de las nuevas viviendas en Nicaragua ha sido adquirido por nicas que viven fuera del país.

Según este dato, los emigrantes nicas han comprado más de mil viviendas en los últimos años en las nuevas residenciales, ya que las 23 urbanizadoras afiliadas a Cadur ejecutan 42 proyectos que suman 11,400 casas.

Esas construcciones representan una inversión total de 420 millones de dólares y cada año venden un promedio de 2,500 casas nuevas, por un monto de cien millones de dólares.

Sin embargo, representantes de dos empresas urbanizadoras, Desarrollo Sooner y Sun Real Estate, dijeron a LA PRENSA que las ventas de casas a nicaragüenses en el exterior representan más del 30 por ciento de sus transacciones.

Es un negocio creciente y algunas compañías constructoras de Nicaragua han instalado oficinas de información en las ciudades de Miami y Los Ángeles, porque allí residen cientos de miles de nicaragüenses.

También usan el Internet para promover las nuevas viviendas en Nicaragua, lo que permite al comprador potencial en otro país revisar diseños, ubicación y precios.

En septiembre pasado, el inversionista nicaragüense radicado en California, Jorge Obregón, presentó en Managua el proyecto habitacional Vistas de Nicaragua, con la intención de juntar a varias urbanizadoras del país para que ofrezcan sus casas a nicas que viven en Estados Unidos.

Obregón, quien también trabaja con la agencia de viajes y remesas Tom Tours INC., en Los Ángeles, California, explicó que hicieron una encuesta entre 100 de sus clientes nicaragüenses en esa ciudad y el 87 por ciento dijo que deseaba regresar a Nicaragua para comprar su casa, pero carecen de información.

“Nosotros pretendemos aliarnos con todas las urbanizadoras de Nicaragua que tengan un buen producto, buenos incentivos para nuestros clientes y que ofrezcan facilidades a los nicaragüenses en el exterior para adquirir su casa”, propuso Obregón.

PARA FAMILIARES O PARA EL FUTURO

Algunos emigrantes nicas en Estados Unidos compran casas nuevas en Nicaragua para sus familiares, casi siempre para sus padres o hijos, porque éstos carecen de los ingresos suficientes para adquirir este tipo de bienes.

Alfredo César, de Cadur, estima que si el ingreso mensual del hogar en Nicaragua es inferior a 300 dólares, es imposible comprar una casa de las que ofrecen estas urbanizadoras.

Según César, nicaragüenses que tienen más de 30 años de residir en Estados Unidos, incluso con nacionalidad estadounidense, regresan al país y compran una casa, en algunos casos porque están en la etapa de jubilación y deciden retornar a Nicaragua en busca “de su tierra que les hace falta, sus amigos, las fiestas patronales y sus familiares”. Reciben una pensión del Gobierno de EE.UU. y viven cómodos.

Otros compradores son jóvenes y gozan de estabilidad económica en Estados Unidos, pero vienen al país para adquirir una casa con cuotas entre 200 y 400 dólares, con plazos de hasta 15 años, para garantizarse una vivienda en Nicaragua cuando ya estén en la edad de jubilarse.

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