Defensores de derechos humanos de Centroamérica analizan desde ayer los principales problemas que deben afrontar en el ejercicio de su labor, en el marco de una reunión organizada por el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil).
La directora de Cejil para Mesoamérica, Soraya Long, declaró en una conferencia de prensa que en la cita, que concluye hoy, los defensores están debatiendo acerca de un informe elaborado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Ese documento, llamado “Informe sobre la situación de las defensoras y defensores de los derechos humanos en las Américas”, señala los principales inconvenientes que viven estas personas en el cumplimiento de su deber, pero no profundiza en la región centroamericana.
En la reunión se pretende generar conclusiones, con las cuales se elaborará una estrategia que posiblemente incluya la petición de una audiencia en marzo con la CIDH para exponer la realidad de Centroamérica.
Entre los principales problemas que viven los defensores en la región, Long citó que los Estados los ven como “enemigos”, debido a sus labores de vigilancia en el cumplimiento del respeto a los derechos humanos.
“Dentro de nuestra realidad regional democrática, ya no estamos en presencia de desapariciones forzadas, salvo algunas excepciones en Guatemala, o ejecuciones arbitrarias, pero los Estados consideran a los defensores como enemigos”, aseguró.
Long agregó que “no hay voluntad de los Estados de fortalecer a los defensores, al contrario, existen políticas para debilitar al enemigo, como la difamación, la tipificación de acciones que antes no eran sancionadas, allanamientos y el sofoque económico”.
A la reunión asisten representantes de 13 organizaciones defensoras de los derechos humanos de Costa Rica, Guatemala, Panamá, Nicaragua, Honduras y El Salvador.
Entre estos organismos destacan, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) y organismos de Guatemala, El Salvador, Costa Rica y Panamá.