Donald Hodgson

Al hablar con Donald Roberto Hodgson cualquiera puede percibir su hiperactividad, sentido del humor y su rebeldía contra toda norma que se le imponga. Hace unas semanas estuvo a punto de ser expulsado de la Casa de Alto Rendimiento por esa razón. “No me gusta seguir las reglas”, dice este blufileño de 23 años. Según […]

Donald Roberto Hodgson Vargas. (LA PRENSA/ B. PICADO)

Al hablar con Donald Roberto Hodgson cualquiera puede percibir su hiperactividad, sentido del humor y su rebeldía contra toda norma que se le imponga.

Hace unas semanas estuvo a punto de ser expulsado de la Casa de Alto Rendimiento por esa razón. “No me gusta seguir las reglas”, dice este blufileño de 23 años.

Según cuenta, no se inscribió en las audiciones del Reality Show por iniciativa propia, sino porque un amigo lo animó e insistió para que participara, alegando que tenía el talento suficiente para ganar.

“No era intención mía venir aquí porque sabía que tenía que cantar todo tipo de música, y a mí sólo me gusta cantar reggae como el de Bob Marley y el rock”, dice con firmeza.

En Bluefields compitió con más de 20 jóvenes que aspiraban representar a la Costa Caribe en las últimas eliminatorias. En esa ocasión ganó con el tema Una Juventud Perdida, del grupo Tierra Santa, en versión acústica.

Dice que aunque no cree que pueda cantar otro tipo de música de la que está acostumbrado, hará lo posible para no decepcionar a “su gente” de Bluefields.

Hodgson se dedica meramente a la música, toca en bares y casinos, fuma mucho, estudió un año de ingeniería agroforestal, usa con frecuencia un lenguaje soez y vive solo, pues no tiene hermanos y sus padres viven en el extranjero.