- El Papa ofreció la tradicional cesta de rosas a la Concepción de María, frente a una multitud mariana
[/doap_box]
El papa Benedicto XVI pidió ayer que las raíces cristianas den “nueva linfa” para construir el presente y el futuro de Italia y Europa, durante el tradicional homenaje a la Virgen Inmaculada realizado en la romana Plaza de España.
El Papa pidió durante la ceremonia en ocasión de la festividad de la Inmaculada, que la Virgen “vigile a Italia y a Europa, para que sus ciudadanos sepan sacar nueva linfa de las antiguas raíces cristianas para construir su presente y su futuro”.
Durante la tradicional ofrenda de flores a la estatua de la Inmaculada en la Plaza de España, el Papa también pidió “respeto de la dignidad humana y el rechazo de cualquier forma de violencia y explotación” y denunció “una sociedad que demasiado a menudo sacrifica el hombre por otros objetivos e intereses”.
El monumento a la Inmaculada formado por una columna coronada por la estatua de la Virgen está situado frente a la embajada de España ante la Santa Sede, que como cada año se encargó de colocar la alfombra roja sobre la que el Papa leyó su mensaje.
La base del monumento aparecía cubierta de flores, entre las que destacaban las ofrecidas por la embajada de España y por del ayuntamiento de Roma, mientras que en el brazo derecho de la estatua de la Virgen se observaba la corona de rosas blancas, que como requiere la tradición fue colocada esta mañana por los bomberos de la ciudad.
En la ceremonia participó también la Coral de la Universidad de las Islas Baleares (UIB) y el conjunto barroco italiano Camerata Anxanum.
El Papa ofreció la tradicional cesta de rosas a la Virgen y después intercambió algunas palabras con el embajador de España , Francisco Vázquez.
