La locura del mercado

La creencia de que los ciclos lunares afectan la forma en que pensamos y actuamos está bastante diseminada y es muy antigua. Pese a ello, muchos eruditos han tratado de encontrar evidencias para respaldarla. Eso no se debe a que la creencia sea falsa, sugieren Ilia D. Dichev, de la universidad de Michigan y Troy […]

La creencia de que los ciclos lunares afectan la forma en que pensamos y actuamos está bastante diseminada y es muy antigua. Pese a ello, muchos eruditos han tratado de encontrar evidencias para respaldarla.

Eso no se debe a que la creencia sea falsa, sugieren Ilia D. Dichev, de la universidad de Michigan y Troy D. Janes, de la universidad de Nueva York, en Buffalo. El problema es que muchos estudios examinan conductas extremas y por lo tanto trabajan con muestras pequeñas.

Para su investigación, Dichev y Janes examinaron las bolsas de valores, donde cientos de millones de personas adoptan cotidianamente incontables decisiones. Después de todo, señalan, si la luna llena causa depresión y pesimismo, según asegura la leyenda, ¿no podría provocar una perspectiva sombría acerca de futuros flujos de dinero en efectivo, haciendo que los inversionistas se abstengan de asumir riesgos y eso cause una caída en los precios de las acciones?

Por cierto, un examen exhaustivo de 25 bolsas de valores en el curso de los últimos 30 años muestra una fuerte correlación entre ciclos lunares y el precio de las acciones. Para naciones del Grupo de los Siete, los retornos diarios son más altos por la época de la luna nueva que durante la luna llena.

Las mismas características se mantienen en todas las bolsas examinadas en el estudio, excepto la de Oslo, donde la diferencia es prácticamente de cero. (Para examinar el estudio completo, se puede ver el portal de acceso)

Si bien esos hallazgos están al margen del sendero tradicional, son producto de una vigorosa investigación. Por lo tanto, aun cuando no es recomendable consultar los ciclos lunares para obtener una guía sobre las transacciones de bolsa y otras decisiones de importancia, debemos tomar en cuenta que fuentes inesperadas pueden proporcionar robustos datos y análisis, y que su correlación y causalidad deben ser siempre examinadas con cuidado.

(Lisa Burrell es editora de manuscritos de Harvard Business Review)

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