¿Pueden los niños

En un pasillo del mercado Roberto Huembes, un niño de 6 años empuja un cochecito que dentro lleva un bebé de escasos 2 meses. El bebé llora impaciente y el niño de 6 años —más impaciente aún— lo jalonea para un lado y otro con el afán que detenga el llanto, en un intento de […]

Expertos afirman que no es correcto dar a nuestros hijos mayores la responsabilidad de cuidar a sus hermanos menores. (LAPRENSA/ARCHIVO)

En un pasillo del mercado Roberto Huembes, un niño de 6 años empuja un cochecito que dentro lleva un bebé de escasos 2 meses.

El bebé llora impaciente y el niño de 6 años —más impaciente aún— lo jalonea para un lado y otro con el afán que detenga el llanto, en un intento de calmarlo le acomoda un chupón en la boquita, que el bebé rechaza. El niño sigue moviendo el carro y casi ahoga al tierno con el chupón.

Los niños están solos porque la mamá de ambos está entretenida en una tienda de ropa hablando con una amiga, viendo blusas y lencería, como si nada ocurriera.

Casos como éste, y a escalas diferentes, ocurren a diario en los hogares donde las madres salen a trabajar y tienen que dejar a los niños “grandecitos” cuidando a los más pequeños, que incluyen hasta recién nacidos.

Ileana Somarriba, de 31 años, dice que cuando era pequeña su mamá, para realizar sus labores, la dejaba al cuidado de sus hermanos menores.

“Mi mamá tuvo 7 hijos, yo era una de las mayores, entonces me tocó cuidar a casi todos ellos”, cuenta Ileana. “Me pasaba todo el día chineando, creo que por eso ahora casi no me gustan los niños, me desesperan”, dice.

Una explicación a este caso la dan los especialistas en psicología infantil, quienes dicen que todo lo que ocurre en los primeros seis años de vida del ser humano, va a afectarlo en el resto de su existencia.

Ileana recuerda que cuando se enteraba de que su mamá estaba embarazada nuevamente, ya no era motivo de felicidad para ella. “Era uno más que cuidar”, recuerda.

¿Pueden los niños cuidar a otros niños? Abordada sobre este tema, la psicóloga María Inés Reyes explica que cuando los niños crecen cuidando a otros niños se ven afectados en su desarrollo infantil, ya que no desarrollan a plenitud las etapas de crecimiento. “A esa edad, los niños no pueden asumir tanta responsabilidad”.

“Muchas veces los niños detienen su crecimiento físico, eso les impide jugar, divertirse y hasta cumplir con las labores escolares”, indica Reyes.

Por otra parte, esta situación además de afectar a los niños “cuidadores” también afecta a los bebés, ya que ellos deben ser cuidados por personas mayores. Los adultos reconocen muchas de las cosas que hacen nerviosos e inquietos a los niños, por ejemplo la oscuridad y los ruidos.

Según Reyes, igual que nosotros, también los niños a veces se sienten nerviosos e inquietos, un sentimiento que llamamos ansiedad.

Por lo general, estos sentimientos surgen cuando los niños se encuentran en nuevas situaciones y sobre todo cuando no se sienten seguros. Los niños también se ponen inquietos cuando crecen y comienzan a conocer el mundo lo suficiente como para saber cuando las cosas no están bien.