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Momento en que representantes de Cenderos crean una cooperativa de mujeres ubicada al norte de Costa Rica, que se especializará en el cultivo de hortalizas. (LA PRENSA/J. BRAVO)

Mujeres inmigrantes se cooperativizan

Las cooperativas se especializan en el empaque de comida típica nicaragüense y en el cultivo de hortalizas [doap_box title=»Apoyo a los inmigrantes» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Cenderos es una institución sin fines de lucro que desarrolla diversos programas a favor de los inmigrantes, sobre todo mujeres nicaragüenses, con ayuda de donantes europeos, principalmente. Asimismo brinda capacitación sobre […]

  • Las cooperativas se especializan en el empaque de comida típica nicaragüense y en el cultivo de hortalizas
[doap_box title=»Apoyo a los inmigrantes» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Cenderos es una institución sin fines de lucro que desarrolla diversos programas a favor de los inmigrantes, sobre todo mujeres nicaragüenses, con ayuda de donantes europeos, principalmente.

Asimismo brinda capacitación sobre creación de microempresas; pero también asesorías legales y migratorias gratuitas, charlas de autoestima y promoción de los derechos humanos, entre otros, teniendo como base a la Red de Mujeres Nicaragüenses que tiene presencia en diversas comunidades de este país, con unas cien inmigrantes.

“Orienta a la población sobre los diferentes casos que se le presenten en tema migratorio”, dijo Alejandra Selva, quien brinda asesoría en las oficinas de Cenderos.

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Lo que permitirá un desarrollo socioeconómico para ese sector

CORRESPONSAL / COSTA RICA

Un grupo de mujeres nicaragüenses ha creado dos cooperativas, teniendo como objetivo que sus integrantes tengan desarrollo socioeconómico, con ayuda de empresarios, la comunidad donante y el liderazgo del Centro de Derechos Sociales del Migrante (Cenderos).

Una, llamada Coopecenderos, está ubicada en San José y la integran 19 mujeres y un hombre, con el interés de producir alimentos típicos de Nicaragua empacados; y otra en San Ramón de Alajuela, integrada por 20 mujeres (de ellas 5 costarricenses) que se están especializando en hidroponía para cultivar hortalizas.

Según comentó Adilia Solís, directora de Cenderos, ambas sirven de instrumento de desarrollo, donde se junta la experiencia y valentía de sectores privados comprometidos con los nicaragüenses, organismos donantes y el liderazgo que Cenderos ha tenido entre los inmigrantes.

PRODUCTOS NOSTÁLGICOS

Miriam Morales, nicaragüense originaria de León y coordinadora del Programa de Desarrollo Socioeconómico que implementa Cenderos, explica que 20 mujeres que habitan en el precario Bajo Tejares de San Ramón, en Alajuela, han recibido capacitación y se encuentran en el proceso de consolidar su cooperativa que se especializará en el cultivo de hortalizas.

Asimismo añadió que Coopecenderos integra a mujeres de precarios de San José como La Carpio, Los Guido, Río Azul y Hatillos, quienes se enfocan en abrir una línea de “productos nostálgicos” como nacatamales, cuajada, quesillos y tortilla.

Quienes integran Coopecenderos han recibido capacitación de manipulación de alimentos, y ambas cooperativas están a punto de obtener la personería jurídica para continuar capacitándose y empezar a operar en el 2007.

Para el 17 de diciembre está programada una feria de degustación para estandarizar recetas de los productos nicaragüenses que comercializarán.

TAMBIÉN EXPERIENCIAS INDIVIDUALES

La creación de estas dos cooperativas tiene su antecedente más cercano en el 2005, explicó Morales, cuando líderes de Cenderos capacitaron a unos 300 nicaragüenses, quienes distribuidos en siete grupos recibieron charlas de temas como microempresas, administración y contabilidad básica, así como plan de negocios.

De estas charlas salieron experiencias individuales como la de Rosita Castillo, habitante de La Carpio que luego de ser empleada doméstica, ahora diseña y confecciona ropa, y pronto pretende crear un taller para elaborar sus prendas.

También está la de Leonila Obando, quien se dedica a elaborar y vender nacatamales; Magdalena Serrano, que amplió su soda (comidería ) en el mercado de San José y ahora trabaja con recursos propios, empleando a la vez a dos hijos y una hermana.

Ellas han sido beneficiadas por estos cursos, pero también de los pequeños créditos procedentes del fondo solidario y revolvente que maneja Cenderos, con el que empezaron a trabajar.

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