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con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Durante el régimen sandinIsta el comercio interno y externo estuvo fuertemente controlado, al igual que la producción. Los estantes de los supermercados permanecían mayormente vacíos de productos y, en consecuencia, de consumidores. (LA PRENSA/Archivo )

Del descalabro a la estabilidad económica

La década de los ochenta se caracterizó por un descalabro de la economía, que hasta 1979 venía creciendo de forma acelerada. El presidente Daniel Ortega recibe una vez más una economía en la senda del crecimiento, que debe garantizar. ¿Podrá esta vez? [doap_box title=»Otros indicadores» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El Producto Interno Bruto (PIB) presente en la […]

  • La década de los ochenta se caracterizó por un descalabro de la economía, que hasta 1979 venía creciendo de forma acelerada. El presidente Daniel Ortega recibe una vez más una economía en la senda del crecimiento, que debe garantizar. ¿Podrá esta vez?
[doap_box title=»Otros indicadores» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

El Producto Interno Bruto (PIB) presente en la gráfica se midió a partir de córdobas de 1980, con la finalidad de establecer el crecimiento real de la economía. De esta forma se excluyen las distorsiones que provoca la inflación y la devaluación.

El PIB per cápita es la distribución de todo el PIB del año entre la población de ese año.

La década de los ochenta fue un período en que las economías de Latinoamérica mostraron una fuerte caída, lo cual llevó a los economistas a calificarla como “la década perdida”.

La deuda externa nicas, durante ese mismo período se disparó de 1,561.8 millones de dólares en 1979, a 10,715.4 millones de dólares en 1990.

En 1979, según el BCN habían 115.6 millones de Reservas Internacionales Brutas (RIB), pero un saldo negativo de 157.6 millones de dólares en Reservas Internacionales Netas Ajustadas (RIN), es decir los propios del Gobierno, que en este caso no existían.

En 1989 habían 128.3 millones de dólares en RIB y un saldo negativo de 921,7 millones de dólares en RIN. Durante ese período se nacionalizó el Sistema Financiero Nacional.

EE.UU. en el mapa

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La llegada al poder del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en 1979 estuvo marcada por una guerra que, en parte, hizo retroceder los indicadores económicos con récord favorable alcanzados en 1977, el emblemático año en que la economía nicaragüense registró su mejor marca, porque las exportaciones llegaron a 636.8 millones de dólares.

Sumado a la situación bélica de los ochenta, para muchos el “descalabro económico” del período también se debió a los malos manejos de la política económica, es decir las decisiones tomadas por el Gobierno, como la intervención del Estado en temas como precios, distribución y comercio, tanto externo como interno.

El período de los años ochenta, en el ámbito económico, “marcó” el desarrollo de Nicaragua e incluso llevó al país a establecer récord mundiales.

Aquí dos de los principales indicadores que contribuyen a medir el bienestar de la población: la inflación, es decir el alza generalizada de los precios, y el tipo de cambio, es decir el valor del córdoba con respecto al dólar. Una baja inflación y un córdoba estable ayudan, en parte, a mantener el poder de compra de la población, lo que hace que el salario rinda un poco más.

La inflación que al término de 1980 llegó al 24.85 por ciento, se elevó a la histórica cifra mundial de casi 34,000 por ciento en 1988, aunque bajó a 13,490 por ciento en 1990, año el que asumió el poder la ex presidenta Violeta Barrios de Chamorro, tras el retorno de la democracia al país.

Entretanto, mientras en 1980 el tipo de cambio ascendía a 10 córdobas por un dólar, diez años después se necesitaban casi 690 mil córdobas para comprar un dólar.

Diecisiete años después de haber perdido el poder en manos de la ex presidenta Violeta Barrios de Chamorro, Daniel Ortega está ahora en la Presidencia de la República. Recibió, a cambio de lo que él entregó a Chamorro, una economía “estable y saludable”, según ha indicado el mismo Fondo Monetario Internacional (FMI).

La inflación esperada para el 2006 sería de entre 8.1 y 9.1 por ciento. Hasta noviembre llegaba a 7.72 por ciento. Y, según las proyecciones del 2007, podría cerrar en siete por ciento. Entretanto, el córdoba se cotizaba oficialmente el 10 de enero, el día que asumió Ortega, a 18.0269 córdobas y alcanzaría los 18.449 córdobas en promedio este año, si se mantiene la senda de la estabilidad.

DEUDA EXTERNA Y EXPORTACIONES

En el ámbito externo: las exportaciones y la deuda externa también cerraron con un saldo rojo al entregar el poder Ortega en 1990, pero al recibirlo el pasado 10 de enero el saldo resultó positivo.

En 1979 Ortega encontró una Nicaragua con una deuda externa de casi 1,600 millones de dólares, pero la entregó en 1990 en poco más de 10,000 millones. El 10 de enero, según el saldo oficial del Banco Central de Nicaragua (BCN), la encontró a niveles más bajos: 4,500 millones.

PRODUCIÓN EN PICADA y mayor déficit comercial

La producción, según los indicadores del BCN, cayeron durante la década de 1980, y por lo tanto también las exportaciones se redujeron considerablemente.

En 1979, cuando Ortega asumió el poder, las exportaciones fueron de 566.5 millones de dólares, pero al finalizar la década, en 1989, bajaron hasta 310.8 millones. Cifra que ahora que ha retornado al Poder Ejecutivo las recibe en 1,060 millones, según cifras preliminares del Centro de Trámite de las Exportaciones (Cetrex), correspondientes al 2006.

Las importaciones aumentaron de 329.4 millones a 547.2 millones de dólares, generando un déficit comercial de 236.4 millones de dólares.

En 1988, las exportaciones cayeron a su nivel más bajo cuando se reportaron 232.6 millones de dólares (sólo superado por los 223.1 millones de 1992). El sector agrícola sigue siendo predominante en la economía nacional, abarcando cerca del 23 por ciento.

AGRICULTURA CON RESULTADOS MIXTOS

Durante la década de 1980 el algodón vivió su ocaso, hasta desaparecer su producción en los noventa. En 1990 la siembra de algodón sumó 64.1 mil manzanas, con 648.1 mil quintales cosechados, de los cuales se exportaron 535.2 mil quintales, que generaron 37.2 millones de dólares.

Pero en 1984 se exportaron 133.8 millones de dólares, con una producción exportable de 892 mil quintales, fue la mayor exportación en la década, según los datos del BCN.

A partir de allí comenzó a decaer considerablemente por diversos factores, como la caída de precios que hicieron insostenible la actividad.

En el café, otro rubro importante en la economía nacional, la historia fue otra. A diferencia del algodón que es una planta anual, es decir que se siembra cada año, la planta de café es perenne, por lo cual no se pude cambiar por otra de un año a otro. Esto hizo que la actividad pudiera sobrevivir toda la década, en medio del conflicto socioeconómico y bélico del régimen sandinista.

Si bien los precios del aromático durante toda la década de los ochenta se vieron fuertemente favorecidos, los volúmenes de producción decayeron. En 1980 se exportaron un millón de quintales de café; pero al concluir las ventas cayeron a 849 mil quintales.

Los precios registraron precios altos, aún al final de la década. El precio promedio durante 1980 fue de 165.7 dólares por quintal y durante el resto de la década se mantuvo por encima de los 120 dólares por quintal de café exportado.

En 1983 el país produjo una cosecha exportable récord, y que perduraría hasta la década del 2000. Se exportaron alrededor de 1.4 millones de quintales de café, que generaron 153.2 millones de dólares, a un precio de 108.1 dólares por quintal, el precio más bajo de esos diez años.

“VACAS FLACAS”

En el rubro de carne fue lo que se puede decir la época de las vacas flacas.

La guerra, tanto contra el gobierno de Anastasio Somoza como la que se desarrolló entre el régimen sandinista y los contras, apoyados por Estados Unidos, diezmaron el hato nacional. El crecimiento sostenido del sector ganadero desde los 40 años se vio frenado.

Por ejemplo, en 1979 se exportaron 78.2 millones de libras de carne. Al año siguiente la producción bajó a 45 millones de libras de carne para exportación y a 20 millones en 1981. Los años siguientes hasta 1990, se mantuvo por debajo de los 15 millones de libras.

LA TENENCIA DE LA TIERRA

Durante los ochenta se vieron profundas transformaciones en la tenencia de la tierra, como resultado de la Reforma Agraria.

En 1978, el sector privado concentraba 8, 073,000 manzanas, según cifras de Reforma Agraria del gobierno.

Esa proporción cambió radicalmente en 1988, cuando el sector privado redujo su participación a 2,708,496 manzanas, y el denominado sector reformado, de cero pasó a 3,904,794 manzanas.

Esto significa que la distribución de la tierra estaba ese año en 45.9 concentrada en el sector privado y otro 48.4 estaba en manos de nuevos propietarios beneficiarios de reforma agraria. El restante 5.7 por ciento es reportado como en abandono.

RECIBE PANORAMA POSITIVO

Al hacer un balance sobre cómo recibe el país en términos económicos el gobierno de Ortega, analistas recién consultados dicen que le favorecen.

“La situación macroeconómica de Nicaragua está bastante estable. Y bueno, todo hace indicar que el nuevo gobierno materializará sus proyectos sociales preservando (precisamente) esa estabilidad”, valora el economista Adolfo Acevedo, también asesor de la Coordinadora Civil, que regularmente cuestiona a los organismos financieros internacionales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), por las condicionalidades que dicen imponen al país.

El economista Néstor Avendaño dice: “Creo que el principal reto económico de la nueva administración del país es de índole presupuestario, para comenzar a cumplir con las promesas que tiene enmarcadas en la mejora del nivel de vida de la población más pobre de Nicaragua”.

El Presupuesto General de la República establece un nivel de gasto de más de 24 mil millones de córdobas. Estará vigente por ley por al menos tres meses, es decir hasta marzo, si antes la Asamblea Nacional no lo aprueba, como debió hacerlo por ley el pasado 15 de diciembre.

Pero de esa cantidad de recursos el Gobierno debe entregar el seis por ciento a las universidades, el cuatro por ciento al Poder Judicial y el seis por ciento a los municipios.

Otro tema que le ayudará al Gobierno, en caso de enfrentar alguna emergencia, son los elevados niveles de reservas internacionales monetarias.

“El nuevo gobierno contará con suficientes recursos para comenzar a hacer bien la tarea: el país tiene un déficit fiscal que no llega al uno por ciento, hay un presupuesto equilibrado, y unas reservas internacionales que superan los 900 millones de dólares”, confirmó René Vallecillo, ex Viceministro de Hacienda.

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