Chávez enfrenta a la Iglesia

Obispos católicos, nuevo blanco de sus ataques CARACAS/AP El presidente Hugo Chávez ha dicho que “Jesucristo es la luz” de su proclamada “revolución socialista del siglo XXI” , pero ello no lo ha privado de enfrentarse a algunos líderes católicos venezolanos con la misma vehemencia que ha empleado contra el presidente de Estados Unidos. Meses […]

Hugo Chávez recibió la medalla Tiradentes en Brasil. (la prensa/afp/s. barros)

  • Obispos católicos, nuevo blanco de sus ataques

CARACAS/AP

El presidente Hugo Chávez ha dicho que “Jesucristo es la luz” de su proclamada “revolución socialista del siglo XXI” , pero ello no lo ha privado de enfrentarse a algunos líderes católicos venezolanos con la misma vehemencia que ha empleado contra el presidente de Estados Unidos.

Meses después de haber tildado a Bush de ser “el diablo”, Chávez le dijo a un cura crítico con su gobierno que “se iba a ir al infierno”.

Con una población mayoritariamente católica y en donde la iglesia cuenta con gran influencia entre sus feligreses, el cruce de palabras entre Chávez y los obispos conservadores ha cobrado gran importancia en Venezuela.

A medida que avanza la “revolución socialista”, Chávez ha tenido fuertes enfrentamientos con oponentes políticos, con el gobierno estadounidense, la prensa venezolana y, recientemente, una situación más tirante con los prelados católicos.

Los ideales de su revolución han llevado al mandatario a una situación tensa con un sector conservador de la iglesia católica venezolana, con el que se ha cruzado una serie de fuertes declaraciones.

Sus intermitentes roces verbales con varios obispos venezolanos se multiplicaron cuando, animado por su reelección del mes pasado, ha dado un nuevo impulso a la transformación de Venezuela a un estado socialista.

Algunos obispos temen que pueda coartar varias libertades, y la semana pasada monseñor Roberto Luckert, uno de los detractores más enérgicos del mandatario, dijo que Venezuela “se encamina al comunismo”.

Chávez, que consideró a Jesucristo “el primer líder socialista del mundo”, prometió que su socialismo no copiará el comunismo soviético ni el cubano pese a su amistad con el enfermo y octogenario líder Fidel Castro.

Durante su discurso inaugural del 10 de enero, Chávez acusó a Luckert de mentir y de vivir una vida privilegiada y licenciosa, “que lo llevará a la condenación eterna”, a lo que Luckert respondió: “Parece que él va para el infierno también”.

Posteriormente, Luckert dijo a Unión Radio que “mientras Chávez sermonea, su gobierno gasta a manos llenas”. Luckert agregó que ya que Chávez le recomienda vivir más humildemente, “yo le invito que haga un cayuco (una canoa de madera) y que vaya para Nicaragua”.

La Asamblea Nacional, completamente ocupada por los partidarios de Chávez, dará al presidente amplios poderes especiales la próxima semana que le permitirán gobernar por decreto, medida que según el mandatario le permitirá reformar áreas como la economía y la defensa.

La Conferencia Episcopal venezolana ha pedido al gobierno que adopte “un socialismo a la europea” que permita la libertad de expresión, respete las opiniones de la oposición y la libertad de culto.

Chávez, otrora monaguillo, insiste que no tienen nada que temer: “ El cristianismo es eminentemente socialista, así que nadie debe, ningún cristiano, ningún católico debe alarmarse”.

El ex teniente coronel insiste que de no haberse dedicado a la política le habría gustado ser cura. Considera a Jesucristo un revolucionario modelo y con frecuencia repite la admonición evangélica de que es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos.

Además, Chávez, que hace años llamó a la iglesia católica “un tumor”, criticó a los líderes religiosos cuando a principios de mes criticaron su decisión de no renovar la licencia de un canal de televisión opositor, Radio Caracas Televisión.

Indicó al cardenal Jorge Urosa Savino, nuncio vaticano, que “el Estado respeta a la iglesia, la iglesia debe respetar al Estado”.

Urosa y los obispos respondieron que desean un diálogo respetuoso que termine el desacuerdo.

Un cura simpatizante

Pero un segmento de los curas venezolanos se ha colocado del lado chavista.

Monseñor Edgar Doria cree que Chávez comparte principios del cristianismo como la justicia social y la igualdad. Agrega que la iglesia puede ser “un aliado clave con un gobierno que esté a favor de los programas sociales para los pobres”.

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