Niñez trabajadora sin acceso a la escuela

Los datos del Movimiento de Niños y Adolescentes Trabajadores (Natras) revela que sólo el 35 por ciento de la niñez trabajadora de trece municipios ingresó al sistema educativo nacional en el 2006. El movimiento calcula que en los trece municipios, del Pacífico y Norte del país principalmente, hay más de cinco mil niños y adolescentes […]

Niños trabajadores están en campaña para lograr un mayor acceso a las aulas de clase. ( LA PRENSA/ R. ORTEGA)

Los datos del Movimiento de Niños y Adolescentes Trabajadores (Natras) revela que sólo el 35 por ciento de la niñez trabajadora de trece municipios ingresó al sistema educativo nacional en el 2006.

El movimiento calcula que en los trece municipios, del Pacífico y Norte del país principalmente, hay más de cinco mil niños y adolescentes trabajando en tareas difíciles y riesgosas, lo cual dificulta el acceso educativo de este sector. Precisamente por eso, Natras inició por séptima vez consecutiva su campaña nacional de educación: “Que nadie se quede sin estudiar”.

“La falta de estudio es una barrera para progresar en la vida, y para dejar de trabajar en la calle, por eso es necesario dar a conocer la importancia de la educación”, dijo Magaly Chavarría, de 16 años, quien trabaja en el proceso de secado de tabaco en Estelí.

Antes de ese trabajo, Chavarría trabajó como doméstica. Ella iniciará el segundo año de secundaria.

EN BUSCA DE MEJOR VIDA

Marcos Alemán, de Diriamba, empezó a trabajar en diferentes actividades laborales desde que tenía nueve años. Ahora tiene veinte, y aunque sigue trabajando en vacaciones, sus estudios de medicina son la prioridad.

Israel Blandón, de 16 años, originario de Granada, quien este año empezará sus clases de quinto año de secundaria, asegura que hace falta “conciencia de los padres sobre lo positivo de la educación para los niños”.