Surrealismo político en cumpleaños de Alemán

El ex presidente y reo Arnoldo Alemán celebró ayer su cumpleaños número 62, rodeado de “chicheros”, marimbas, frutas y comidas típicas, entre la que destacaron los tamales “pizque” que se podían ver en abundancia sobre las mesas con manteles rojos, acompañando los diferentes bocadillos. Alemán recibió a sus invitados en la terraza de su residencia […]

La foto de Alemán con la banda presidencial, en uno de los queques. (LA PRENSA/ G. Miranda)

El ex presidente y reo Arnoldo Alemán celebró ayer su cumpleaños número 62, rodeado de “chicheros”, marimbas, frutas y comidas típicas, entre la que destacaron los tamales “pizque” que se podían ver en abundancia sobre las mesas con manteles rojos, acompañando los diferentes bocadillos.

Alemán recibió a sus invitados en la terraza de su residencia en la hacienda El Chile. Contagiado por la euforia, en medio de una algarabía que iba creciendo, en la medida que iban llegando liberales de todos los estratos. “Mirá como me quiere esta gente”, comentó Alemán.

A la fiesta también llegó la Gigantona y el Enano Cabezón, quienes se esmeraban bailando al son de los “chicheros” cada vez que el coplero lanzaba una retahíla que se ahogaba en medio del bullicio y a la que muy pocos prestaban atención.

Los invitados y los regalos

Diputados, magistrados electorales y judiciales de tendencia liberal, alcaldes de diferentes municipios del país y simpatizantes, fueron poblando poco a poco el espacio que, pasado el mediodía se redujo con tanta gente.

Los asistentes a la fiesta de cumpleaños del reo ex presidente llegaban con presentes de todo tamaño. Así se pudo ver desde un ángel estilizado, esculpido artesanalmente en madera, diversos paquetes y hasta queques.

Pero el que más llamó la atención fue el que le regaló el ex diputado suplente de Camino Cristiano, Oscar Carrión, quien entregó al cumpleañero un queque con la fotografía del ex presidente, donde éste aparece con la banda presidencial, con el lema: Alemán 2012, además de un pasaje bíblico que decía: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente, no temas ni desmayes, porque Jehová, tu Dios, estará contigo donde quiera que vayas”.

Alemán sonrío al recibir el presente y comentó “ahi van a ver LA PRENSA mañana”, mientras dirigía la mirada al equipo de este Diario.

Otro de los regalos que llamó la atención fue el que llevó un simpatizante que se abría paso entre los asistentes hasta llegar al punto donde estaba el agasajado, un enorme paquete rectangular de más de un metro de largo, “un Sam-7”, bromeó alguien entre risas.

Mientras Alemán seguía recibiendo a los invitados que iban llegando; en el patio los “chicheros” tocaban Soy el Jefe de Jefes, de Los Tigres del Norte.

El privilegiado reo, lució una cotona blanca y su esposa María Fernanda un elegante huipil, como listos para ejecutar una pieza folclórica al son de la marimba de Tun Tun (don Flavio Galo), que no dejaba de tocar.