Confianza “Nadie que confía en sí, envidia la virtud del otro”. (Marco Tulio Cicerón. Escritor, orador y político romano, 106 AC-43 AC).

Confianza “Nadie que confía en sí, envidia la virtud del otro”. Medio ambiente El tema sobre el calentamiento global que ha expuesto el político norteamericano Al Gore también concierne hoy más que nunca al pueblo de Nicaragua. El Gobierno, autoridades regionales, locales y el pueblo deben unirse para contrarrestar el despale desmedido que traerá consecuencias […]

Confianza

“Nadie que confía en sí, envidia la virtud

del otro”.

Medio ambiente

El tema sobre el calentamiento global que ha expuesto el político norteamericano Al Gore también concierne hoy más que nunca al pueblo de Nicaragua.

El Gobierno, autoridades regionales, locales y el pueblo deben unirse para contrarrestar el despale desmedido que traerá consecuencias graves para la nación.

Por unos cuantos explotadores inconscientes, el pueblo y nación no tiene que sufrir el auto exterminio y a costos inimaginables para nuestras generaciones futuras.

Recuerden que serán los hijos de nuestros hijos sucesivamente los que vivirán siempre de estos recursos naturales y cada uno de nosotros tenemos responsabilidad para que esto sea posible.

Para hacer conciencia de este problema debemos de raíz empezar en la escuela y que el Gobierno invierta en tecnologías y recursos naturales.

Alfredo Lacayo

¡Sólo en Nicaragua!

Leyendo los periódicos y viendo los noticieros televisivos me enteré de la alegrísima fiesta de cumpleaños del reo “valetudinario” don Arnoldo Alemán, a la que asistió la crema y nata del PLC.

Hubo música de chicheros, marimbas, ricos platos criollos, abundante pólvora ruidosa, abrazos y besos a granel, licores, además de magníficos regalos entre los que sobresalió una torta con el retrato del líder luciendo la banda presidencial y el emblema: “Arnoldo 2012”. Este regalo fue la demostración más tristemente aduladora, más barata y servil de todas. Aunque podría ser que el donante lo hizo a manera de burla, no creo que se atrevería. Espero que el donante lea esta carta y me aclare.

Sólo en Nicaragua se puede dar una fiesta de tal naturaleza en nombre de una persona que tiene veinte años de cárcel dictada por un juez por fraude contra el Estado. Y es más ignominioso aún, que diputados, magistrados del Consejo Supremo Electoral, de la Contraloría y de la Corte Suprema de Justicia hayan asistido y disfrutado abiertamente, burlándose de la sentencia dictada por uno de los miembros de este último poder.

Esa celebración, que no es la primera y posiblemente no será la última, fue una total burla para el pueblo nicaragüense ya que lo hacen con una sorna adrede y abierta para demostrar ilusamente su popularismo y su ansia desmesurada de regresar al poder.

Orlando Bonilla

Cambios radicales

En 1979 Nicaragua pasó de una dictadura de derecha a una dictadura de izquierda. Luego, en 1990 inició su camino hacia la democracia no sin grandes tropiezos por los efectos de la guerra y el control centralista del Estado.

Ahora, en el 2007, terminó un gobierno derechista que sólo dio beneficios a los ricos y privilegiados, marginó al pobre y fue indiferente con los problemas y reclamos de la gente en general. Se pasó a un modelo izquierdista, populista marxista que pretende implantar las asambleas de poder ciudadano que son realmente órganos de control sandinista sobre el pueblo.

Los países de América del Sur experimentan por primera vez el régimen socialista, en cambio Nicaragua ya vivió la experiencia amarga y las consecuencias del socialismo.

Estos cambios radicales se asemejan a los sufridos por otros pueblos en la historia, como China en 221 a.C., bajo el primer emperador llamado Chin, quien unió las provincias para hacer una sola nación, entonces bajo control de los señores feudales. Regidos por el pensamiento de Confucio de compasión y perdón; pasó hacia un régimen de ejecución y masacre, sometiendo a la fuerza a los pueblos y aplastando con sangre las rebeliones. La violencia suplantó a la sabiduría y las virtudes en la forma de gobernar según Confucio, mientras el emperador vivía con opulencia y privilegios.

En Afganistán en el siglo XX, cuando los soviéticos invadieron a un país en progreso, rico y pacífico en 1979 se organizaron las guerrillas de humildes campesinos, entre ellos los talibán hasta expulsar a los rusos diez años después. Pero las diferentes tribus querían gobernar cada una desplazando a la otra y ahí surgen los fundamentalistas del islam.

Luego Bin Laden y los ataques terroristas de septiembre del 2001, las guerras y conflictos entre Oriente y Occidente que nos afligen sin verle pronto fin.

Nicaragua sigue padeciendo y sufriendo cambios que causan zozobra e incertidumbre y sacude la confianza en el futuro por el capricho de gobernantes y políticos insensatos.

Marlon José Navarrete Espinoza

Viejas ambiciones

Ahora LA PRENSA pide editorialmente a la Asamblea Nacional detener o frenar a Daniel Ortega. Nada es nuevo de lo que está pasando, cuando apenas se han cumplido solamente algunos días desde la toma de posesión de Daniel Ortega.

Que ande buscando asumir todos los poderes, es viejo. Que buscaría organizar una democracia directa por medio de asambleas del poder popular, es viejo. Que controlaría la Policía y el Ejército como lo hizo antes, es viejo. Que el asunto de las famosas reformas que le aceptó Bolaños, en el pacto Bolaños-Ortega, y que ahora los otros s andan se metieron en a disyuntiva de si las aprobaban o las prorrogaban, no fue más que una de las piedras en el camino que Ortega le puso a don Enrique, cuando estaba mandando desde abajo, para mandar más. Pero ahora, mandando de arriba, no le conviene. Que eso es una farsa en este momento, nadie lo duda.

Cómo se le ocurre a alguien que si Ortega quiere concentrar el poder en su persona, le interesan las reformas que le dan el Poder al Legislativo restándolo al Ejecutivo.

Ortega, igual que antes de 1979, no ha dicho nada de antemano que después no haya querido hacer. Ese es uno de los lujos que se ha dado siempre.

Hasta el menos informado sabía que la oposición a Ortega, dividida perdía. Yo dije muchas veces públicamente, en mis críticas a Eduardo Montealegre, que no creía que el problema con Arnoldo Alemán fuera más valioso que Nicaragua. El precio que se pagó por Arnoldo Alemán fue que se sacrificó Nicaragua, al dividir el antisandinismo, abriendo las posibilidades de que Daniel Ortega y las consignas de la izquierda castrista volvieran al poder.

En ese entonces LA PRENSA no hizo nada para hacer razonar a Montealegre, para encausarlo por la senda política correcta, aunque tal vez no la ideal, en las circunstancias.

Más bien lo animaron a que continuara, lo exaltaron con los resultados de las encuestas, lo endiosaron de que era el más grande líder de Nicaragua. No fue así y nunca ha sido así.

Si de alguna manera Montealegre hubiera ido con Rizo en una sola candidatura, si de alguna manera Montealegre se hubiera inspirado con un poco de paciencia, y Daniel Ortega hubiese sido derrotado una vez más, ésta hubiera sido su última candidatura, porque su misma gente lo hubiera apartado después de cuatro fracasos. Entonces, después, sin Ortega en el escenario político, todo hubiera sido diferente. Ahora el problema será cómo bajar a Daniel Ortega de la Presidencia.

Julio Ignacio Cardoze

Frenar a Ortega

El editorial de LA PRENSA titulado Asamblea debe frenar a Ortega del 17 de enero, corriente, creo que expresa el pensamiento de la mayoría de los nicaragüenses.

Me parece oportuno sugerir a las bancadas del PLC, ALN y MRS, no buscar oportunismo político para lograr beneficios, sino pensar en el pueblo nicaragüense que ya no desea volver al autoritarismo, ni al partido-gobierno sandinista.

Que dichas bancadas demuestren de una vez por todas que no están dispuestas a ser manipuladas ni puestas al margen para lograr el “socialismo del siglo XXI” que el presidente Ortega parece querer imponer al pueblo, a pesar de haber sido elegido por solamente un 38 por ciento de los votantes, sin querer escuchar a la gran mayoría de los que quieren paz en progreso, libertad y democracia.

Franklin Bolaños

Hacer algo

El Presidente de Estados Unidos de américa no es el mandatario de ningún país de América Latina. Creo que son los sectores privilegiados, junto con sus gobernantes los responsables de llevar el desarrollo integral a sus pueblos. Nadie más. Somos nosotros los únicos responsables de tal objetivo. Ya lo dijo John F. Kennedy en su discurso inaugural: “No se pregunten qué puede hacer el país por ustedes, pregúntense qué podemos hacer nosotros por el país”. Y es obvio que lo único que hemos hecho es robarle y empobrecerlo.

Flavio Rivera Montealegre

Aclaración

Salario de Vicepresidente

En la infografía de la nota de portada Megasalarios en la picota pública, publicada ayer en LA PRENSA, se indicó erróneamente que el Vicepresidente de la República ganará 3,200 dólares, cuando en realidad su salario será de 3,100 dólares.

Lamentamos este error y ofrecemos disculpas a nuestros lectores.

El editor

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