Sucre sigue sonando

deportes@laprensa.com.ni ¿Recuerdan a Humphrey Bogart en Casablanca? El gran actor no ha muerto. Sigue en pantalla. Su frase “Tócala otra vez Sam” , es una de las de mayor repercusión en esa película y pueden juntarla con esta otra: “Siempre quedará París”. Para nosotros, que crecimos junto a un radio pendientes de las transmisiones de […]

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¿Recuerdan a Humphrey Bogart en Casablanca? El gran actor no ha muerto. Sigue en pantalla.

Su frase “Tócala otra vez Sam” , es una de las de mayor repercusión en esa película y pueden juntarla con esta otra: “Siempre quedará París”.

Para nosotros, que crecimos junto a un radio pendientes de las transmisiones de beisbol, Sucre Frech ha sido el Humphrey Bogart de los locutores. El tiempo pasa, pero Sucre sigue sonando. Ha quedado por siempre. Así que, “escuchémoslo otra vez Sam”.

Hace 16 años, un 28 de enero, Nicaragua amaneció aturdida, enmudecida, adolorida. Un ataque al corazón sacó de escena al gran locutor y nos arrebató las emociones que ofreció con vigor y amenidad en cada una de sus narraciones.

Era el Ministro de Deportes de doña Violeta. Se había apartado del micrófono y no volvería a colocarse frente a lo que fue su espada y su pincel.

Sucre fue magistral fabricando artificios para conseguir efectos sicológicos. Lo de “Muchacho loco, me vas a matar”, en referencia a lo electrizante que era ver en acción a Alexis Argüello.

¿Quién me iba a decir que llegaría a conocerlo personalmente por medio de mi padre, ser su amigo, vincularme con su familia y hasta trabajar un rato juntos en los Olímpicos de Los Ángeles 1984?

Huía de las complicaciones y mientras moraba en las alturas incursionando en casi todos los hogares con su voz sonora y armoniosa, llevó una vida tranquila con su esposa Adriana y sus tres hijos.

Los pocos riesgos que tomó y alteraban sus nervios, fueron los caballos y las cartas. Eso lo emocionaba y lo disfrutaba.

Durante su gran proyección en la profesional, impuso su clase sobre todo tipo de retadores. La competencia invirtió en importaciones de gran calidad, pero Sucre era invencible, y fue un símbolo.

Hizo famosa la frase “Te fuiste Marcelino”, con la que culminaba la graficación de cada jonrón y también “La pelotita”, el nombre de su exitoso programa en Estación X, en una época en que compartió cabina con Armando Proveedor y Tito Rondón, antes de aterrizar en Radio Corporación, combinando esfuerzos con Julio “El Porteño” Jarquín y Carlos Reyes.

Una vez llegó a soñar que su hijo Sucre, el menor de los tres, detrás de Patricia y Mauricio, sería su sucesor y lo andaba como llavero, metiéndolo en todos los rincones. Finalmente, el chavalo prefirió ir directo a la Administración de Empresas, por considerar que sería incómodo tratar de abrirse paso bajo la gigantesca sombra de su padre, expuesto a comparaciones que le serían desfavorables.

“Tocala otra vez Sam”, le dice Bogart al pianista en Casablanca. Y vale pensar: “Escuchemos otra vez a Sucre”. El tiempo pasa pero el recuerdo de su voz y su incidencia parecen permanecer intactos.