Receta para crecer

Chile y Brasil anuncian medidas para impulsar el crecimiento. ¿Habrá reformas de fondo esta vez? Santiago Hace décadas que los economistas discuten por qué América Latina perdió el tren de la historia y no se desarrolló como sus vecinos del Norte. Hoy, estudios y más estudios intentan explicar por qué la región no logra competir […]

Andrés Velasco: incentivos a la inversión y la flexibilidad laboral. ()

  • Chile y Brasil anuncian medidas para impulsar el crecimiento. ¿Habrá reformas de fondo esta vez?

Santiago

Hace décadas que los economistas discuten por qué América Latina perdió el tren de la historia y no se desarrolló como sus vecinos del Norte. Hoy, estudios y más estudios intentan explicar por qué la región no logra competir con los nuevos gigantes emergentes, China e India, que crecen en torno al 10 por ciento por año hace más de una década. La novedad es que dos gobiernos de la región, Brasil y Chile, se proponen dar el salto de la teoría a la práctica con el anuncio de paquetes tendientes a impulsar el crecimiento.

A fines de noviembre, después de una caída de 2.6 por ciento en la producción industrial en octubre, el Ministro de Hacienda de Chile, Andrés Velasco, anunció una nueva etapa de su plan Chile Compite, concentrada en empujar el crecimiento del país, que está por debajo del previsto para este año. La mejora del PIB, de 6.2 por ciento en 2004 y 6.3 por ciento el año pasado, bajará a entre 4.75 por ciento y 5.25 por ciento este año, según el Banco Central chileno.

Aunque ya se ve una recuperación en datos mensuales, Velasco anunció una serie de medidas para “acelerar el paso”. Por ejemplo, la emisión de US$700 millones en deuda pública el próximo año para dar liquidez al mercado de capitales. Para estimular la inversión productiva, amplió la gama de empresas con acceso a exenciones fiscales en la compra de activos. “Es un incentivo directo para inversiones en activos físicos, que promoverá la inversión especialmente en empresas pequeñas”, dijo Velasco en el anuncio.

El plan incluye un porcentaje uniforme de 30 por ciento en crédito tributario para empresas extranjeras que pagan impuestos en el exterior, en un intento por lograr que multinacionales inviertan en otros países desde Chile. Y junto al proyecto de ley para la segunda reforma del mercado de capitales, el gobierno amplió los beneficios tributarios para fondos de capital de riesgo y aumentó el plazo de exención para empresas que abren su capital en Bolsa.

La lista de Velasco es larga e incluye una red de fibra óptica para instituciones públicas y la reducción de 30 a 10 alumnos por cada computadora en la red escolar con la compra de 260,000 equipos. Luego del anuncio, Velasco viajó a Dinamarca para estudiar el sistema laboral con miras a montar un modelo similar en Chile.

Las medidas fueron elogiadas, pero la duda es si serán suficientes para dar un salto. “Con suerte, Chile va a crecer 4.5 por ciento este año, mientras la economía global se expandirá más de 5 por ciento”, dice Felipe Larraín, profesor de la Universidad Católica de Chile. “No es que sea un desastre, pero ciertamente no es bueno”.

“Es poco probable (que las medidas de Chile Compite) conduzcan a una aceleración del crecimiento”, dice, considerando que la economía apresurará su ritmo el próximo año, pero a causa de un incentivo fiscal. Propone medidas como la ampliación de beneficios tributarios para inversiones y del impuesto de timbres y estampillas, un tributo sobre la concesión de crédito de 1.6 por ciento que el gobierno promete reducir a 1.2 por ciento. Según Larraín, sería un impulso para que las pequeñas y medianas empresas accedan al mercado formal de créditos, sin depender de especuladores.

En Brasil, pasadas las elecciones, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva debe cumplir su principal promesa: “destrabar” la economía. A fines de noviembre, el Ministro de Hacienda, Guido Mantega, anticipó algunas medidas de un paquete en esa línea. La idea del gobierno es aumentar la inversión del actual 21 por ciento del PIB reduciendo gastos del gobierno. “Debemos caminar hacia una inversión del 25 por ciento del PIB”, dijo recientemente Mantega a la agencia oficial de noticias del país. “Este aumento dará un equilibrio, aumentará la oferta del país y nos permitirá crecer 4 por ciento, 5 por ciento o 6 por ciento, sin inflación”.

Las medidas en relación con el gasto público incluirán la construcción de autopistas y puentes, un aumento en la capacidad de endeudamiento de los Estados y posiblemente una capitalización de la Caixa Econômica Federal, el segundo mayor banco estatal de Brasil. Pero no incluye una nueva reforma del Sistema Previsional, lo que muchos especialistas consideran fundamental. “Es ridículo que el ministro se proponga aumentar el crecimiento sin resolver el déficit previsional, que causa un agujero de US$47,000 millones todos los años”, dice Alfredo Reis, profesor de Brazilian Business School, en São Paulo.

Según Mantega, el paquete incluirá incentivos tributarios y elevará la expansión del PIB a 5 por ciento en 2007. “Tenemos que reducir costos en la economía”.

RECETA CONOCIDA

El Fondo Monetario Internacional también estudia una receta para estimular el crecimiento de la región. En noviembre, Anoop Singh, director del FMI para el Hemisferio Occidental, publicó un estudio en sociedad con el investigador Martín Cerisola con sugerencias para que pueda reducir la brecha con los demás países emergentes. Algunas son las de siempre: reducir el tamaño del Estado, adoptar la independencia del Banco Central e invertir en infraestructura. Otras son más innovadoras, como redireccionar las exenciones y estímulos fiscales de las clases media y alta hacia los más pobres.

En el sistema bancario, principalmente en Brasil y Paraguay, el FMI propone reducir las exigencias de depósitos con encaje y bajar la carga tributaria del sistema financiero, además de limitar el papel de los bancos públicos. En el comercio, se necesita más apertura, dicen los investigadores. Y el establecimiento de un ambiente previsible para la inversión, incluyendo el fortalecimiento del Poder Judicial y del cumplimiento de contratos, además de reformas para flexibilizar el mercado de trabajo y aumentar la productividad.

Al menos en Brasil, gran parte de las sugerencias del FMI serán ignoradas. Aunque este análisis aclara no ser la opinión oficial del FMI, fue escrito nada menos que por el director para el Hemisferio Occidental. Pero el presidente Lula cree que fueron justamente las exigencias del Fondo las que impidieron a Brasil crecer más. Según una fuente presente en una discusión del presidente con su equipo, Lula habría dicho que ahora que Brasil quedó libre del FMI tras el pago de su deuda, podrá crecer. Siempre es más fácil trasladar la culpa a los otros. Aunque cada vez haya menos “otros”.

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