Sembrarán algodón de color en Occidente

Nueva variedad podría estar disponible en próximo ciclo [doap_box title=»El algodón» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El cultivo del algodón en el país marcó toda una época en el desarrollo económico del país, siendo una época dorada para occidente que tuvo un crecimiento económico considerable. El declive del cultivo se dio a principios de la década del noventa […]

Bayardo Cerrato, nuevo director del Inta, visitó Posoltega para conocer de las nuevas variedades nicaragüenses, con fibra de color. (LA PRENSA / C. Munguía)

  • Nueva variedad podría estar disponible en próximo ciclo
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El cultivo del algodón en el país marcó toda una época en el desarrollo económico del país, siendo una época dorada para occidente que tuvo un crecimiento económico considerable.

El declive del cultivo se dio a principios de la década del noventa cuando prácticamente desapareció, dejando maquinarias e instalaciones abandonadas.

En la actualidad el acelerado crecimiento de la industria textil en el mundo y particularmente para Centroamérica, ha despertado el interés por el cultivo.

Inversionistas salvadoreños se mostraron interesados en comprar producción de algodón en el país, lo cual constituye un incentivo para los productores.

Además la nueva tecnología ha permitido la creación de nuevas variedades más resistentes a plagas y enfermedades, lo cual reduce también el número de aplicaciones de pesticidas.

De esta forma se reduce también el costo de producción, lo que fue durante muchos años el dolor de cabeza de los productores.

El precio actual es 54.12 dólares por quintal.

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CORRESPONSAL / CHINANDEGA

Una nueva tecnología para productores que quieran cultivar áreas comerciales del rubro del algodón, en el occidente del país, son iniciativas que está ofreciendo el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), en busca de validar nuevas variedades nacionales de diferentes cultivos agrícolas.

En esa línea, el INTA hizo una alianza con la Corporación de Zonas Francas (CZF), para el financiamiento de investigaciones encaminadas a liberar variedades de algodón, con fibra de color, para materia prima de las textileras instaladas.

El ingeniero Wilfredo Jiménez, director del INTA, Pacífico Norte, indicó que el uso de “las variedades con fibras de color natural permitirá —viendo la parte ambiental— descartar el uso de la mota de color blanco”.

La variedad criolla, denominada Melba, se cruza con otras variedades de color para pasarles sus características genéticas, explicó el especialista.

“Actualmente a la mota blanca se le aplican químicos para cambiarles el color”, dijo Jiménez, quien refirió que estos trabajos de investigación ya estarán listos cuando se establezcan las cuotas de producción de las nuevas textileras, que demandan materia prima para el uso industrial. Con el proyecto ya no pasarán por el proceso de colorantes artificiales.

Este año hay una demanda real de la fibra del algodón, sostiene el funcionario.

Estas nuevas textileras invertirán unos cien millones de dólares en la Zona Franca, ubicada en Ciudad Sandino, en Managua, y se estima que exportarán casi 30 millones de yardas de tela anualmente y se espera que la materia prima, casi seguro, la obtendrán en Nicaragua, afirmó.

En los departamentos de León y Chinandega existe un cuarto de millón de hectáreas óptimas para el cultivo agrícola y una cantidad no cuantificada de áreas potenciales bajo sistemas de riego no utilizado, indicó.

Aliado

La Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-León), paralelamente evalúa nuevas alternativas biológicas naturales para el control de plagas, como es el caso de laboratorios que reproducen insectos depredadores, parasitoides y entomopatógenos como una forma de impulsar este cultivo de forma sostenible, explicó el funcionario.

“Además trabajamos en promover la labranza conservacionista para que los suelos no se deterioren con maquinaria pesada y consideramos que los resultados son positivos”, indicó.

Se pretende darle mayor vida a los suelos en occidente, promoviendo la labranza tradicional, lo cual permitirá también eliminar las tradicionales tolvaneras de este departamento.