- La Liga Profesional arribó a tres años funcionando contra viento y marea
La Serie Final de la Liga Nicaragüense de Beisbol Profesional, con el Bóer como principal protagonista, levantó el interés de los fanáticos.
Fue algo espectacular el contemplar una entrada de 20 mil personas en el Estadio Nacional Denis Martínez, para el primer duelo de la serie Bóer-León.
El éxito del Bóer no fue pura casualidad. Ellos se armaron hasta los dientes desde el inicio de la temporada, fueron haciendo ajustes hasta lograr confeccionar una gran tropa, que mantuvo los estadios llenos.
El bateador estadounidense Clyde Williams fue el jugador de más impacto de la liga, con una alucinante frecuencia jonronera y tronando en el momento oportuno.
MEJORES EXTRANJEROS
Williams es el ejemplo de la mejor selección de jugadores extranjeros que hicieron los equipos.
El Bóer se llenó de jugadores importados veteranos y el Chinandega fue la contraparte con jugadores bien valorados de las Ligas Menores. Ambos equipos marchaban bien, hasta que los occidentales fueron sufriendo bajas por lesiones y limitaciones económicas.
HAY FUTURO
La contratación de peloteros extranjeros de más calidad elevó el nivel de la liga pero fue agradable disfrutar de la evolución de jóvenes peloteros como Evert Cabrera quien fue la revelación del torneo.
Cabrera, Wilber Bucardo, Jilton Calderón y compañía demostraron que hay buen material detrás.
También fueron oportunos los homenajes de retiro a Nemesio Porras, el aterrizaje de dos árbitros cubanos para la Serie Final, la mayor frecuencia de transmisiones por televisión de los juegos de la liga, así como amarrar una serie internacional frente al campeón de la Liga Colombiana de Beisbol Profesional.
Lo más importante de todo es que la liga cumplió su tercera temporada, enviándole un mensaje a la Confederación de Beisbol Profesional del Caribe y es que el beisbol nicaragüense está poniendo todo de su parte para ingresar a la Serie del Caribe.
