- El Presidente apretó el acelerador de los cambios. Quiere un Poder Popular y fundar “ciudades comunales”. LA PRENSA presenta este trabajo de El Clarín, de Argentina, sobre la visión de Chávez
Luis Vicente León, Analista
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Hace pocos días, el anuncio de Hugo Chávez de nacionalizar empresas de petróleo, telecomunicaciones y eléctricas sacudió al continente. Sin embargo, estos cambios son mínimos en relación al dibujo total de transformaciones que Chávez tiene pensado para la futura Venezuela. Desde la reforma constitucional para incluir la nacionalización del gas y la reelección indefinida, hasta experiencias inéditas como la creación de “ciudades comunales” que se autogobiernen, muchas son las transformaciones y muy poco lo que se sabe de ellas.
Para conocer los detalles del plan, Clarín dialogó con el constitucionalista y diputado chavista Carlos Escarrá, cabeza del equipo que diseña estos cambios. Estos son algunos de los ejes principales en los que se basará el llamado socialismo venezolano.
* Mayor poder para los Consejos Comunales. Desde abril se venían haciendo en Venezuela ensayos en los que grupos de 200 a 400 familias decidían, en asamblea, cuáles eran sus necesidades como comunidad: construir cloacas, abastecer un hospital o lo que fuera. El gobierno entregaba directamente los recursos a la asamblea a través de un “banco comunal”, sin pasar por los intendentes. En esta nueva etapa —aseguró Escarrá a Clarín— el objetivo será aumentar el autogobierno del pueblo. Habrá más transferencia de poder, de recursos y de capacidad de administración directamente para estos Consejos Comunales.
El plan se llama “Explosión Revolucionaria del Poder Comunal” y se espera que, con el tiempo, estos Consejos se reúnan en mancomunidades y luego en federaciones. En el mediano plazo desaparecerían los intendentes, los consejos municipales y juntas parroquiales, “figuras que fueron llevadas a España por la invasión mozárabe y luego traídas a América con la conquista española”, explicó Escarrá. “Quizás en un plazo muchísimo más largo podría incluso desaparecer la figura de los gobernadores”.
Por fuera del gobierno, se ven, en esta idea, sus bemoles. “Los Consejos Comunales —comentó a Clarín el sociólogo Edgardo Langer, desde Caracas— son positivos porque se discuten los problemas de la comunidad, hay debate político y la gente se involucra con su lugar. Pero tiene cosas negativas:
Su ámbito de incidencia es muy acotado y, sobre todo, al ser dependientes de los recursos del Estado puede establecerse una relación vertical clientelar”.
* La Nueva Geometría del Poder. Se trata de un reordenamiento del poder territorial del que no hay antecedentes en el mundo. Venezuela abandonaría la concepción clásica de república dividida en provincias (estados) y municipios y se adoptarían otros conceptos del espacio, creando nuevas ciudades comunitarias o transformando algunas ya existentes.
Cuesta imaginar cómo se pondrá en marcha una experiencia así. “Habrá pruebas piloto —explica el asesor chavista—. Vamos a construir una autopista a lo largo de la Faja del Orinoco y se van a crear alternativamente ciudades comunitarias y centros industriales que van ser considerados territorios federales”. Otra experiencia será en los llanos venezolanos “donde hay municipios que tienen centros poblados muy pequeños en una extensión enorme y no tienen capacidad de autoabastecerse ni de autoadministrarse. La idea es fortalecer allí el poder comunal”.
Estas ciudades autónomas se autogobernarán. El Ministerio de Economía Popular les transfiere los recursos a los bancos comunales que se organizan en cooperativas. Esos bancos emplean el dinero de acuerdo a lo que ha decidido previamente la Asamblea de Ciudadanos. Así están funcionando en la actualidad.
¿Cuánto tiempo lleva hacer cambios tan profundos sobre todo cuando, por ser inéditos, se irán construyendo en la dinámica del ensayo y el error?
“La reforma constitucional se completará en 2007. Pero es imposible que este año se den todos los cambios”, dijo Escarrá.
* Reforma de los poderes del Estado Otro ambicioso plan de Chávez. En Venezuela hay ahora 5 poderes: Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Ciudadano y Electoral. Pero el chavismo piensa refor mar los ya existentes y crear un sexto: el Poder Popular. ¿En qué consiste? No se sabe. “Cómo se organizará y cómo funcionará es precisamente la labor de pensamiento que tenemos por delante ahora”, responde Escarrá.
Con lo que sí se ha avanzado es con la reforma integral del Poder Judicial “que hasta ahora ha avalado la impunidad en delitos como la corrupción”. El oficialismo admite al menos dos lastres: el reducido acceso de los venezolanos a la justicia y “los procesos groseros de corrupción, de burocracia, que frenan la actuación del Estado y cuya consecuencia es que los bienes y servicios no están llegando a la comunidad como deberían”.
Para eso, en el del capítulo titulado “Moral y Luces” (que atiende factores éticos y culturales) se prevén algunas medidas. “Vamos a diseñar modelos para medir la eficiencia y, sobre todo, para castigar muy fuertemente los procesos de corrupción o todo aquello que, en definitiva, contamine la actuación del Estado”.
* Eje económico. Se quiere establecer una “economía social, humanista, solidaria, con fortalecimiento de las cooperativas de empresas de producción social, de microempresas y autogestión”. Tratarán de terminar con la Venezuela rentistas en función del petróleo y diversificar la producción para darle mayor solidez a la economía venezolana.
Sobre nacionalizaciones habrá más sorpresas. Al hablar de la reforma constitucional —el primer gran cambio que habilitará las transformaciones mencionadas— Carlos Escarrá dejó filtrar: “Cuando se reguló el petróleo en la Constitución de 1999 no se incluyó el gas. Con la próxima reforma, se incluirán dentro de las reservas del Esta do a los hidrocarburos sólidos, líquidos y gaseosos. Habrá una revisión integral de la Constitución”, lo que hace prever un futuro de chispas con la brasileña Petrobras.
Finalmente, el más preocupante de todos los cambios, es la reelección indefinida. “Es un error grave”, aseguró el sociólogo Langer. “La riqueza de lo que ocurre hoy en Venezuela no puede depender de una persona. Siempre hacen falta liderazgos alternativos, relevos y sobre todo, lo que falta, es mayor debate”
Los empresarios locales, divididos.
Multinacionales con pie en Caracas como Repsol, Ternium, Telmex que quiere entrar al sector de telefonía, Petrobras o grupos de EE.UU., dijeron que las medidas que anunció Chávez no alteran su negocio, o bien, cautelosas, esperarán resultados para definirse. El empresariado venezolano tuvo reacción dispar: las firmas grandes rechazan la línea del gobierno y las pymes la apoyan. Mostraron, a grandes rasgos, la grieta entre adeptos y rivales del oficialismo.
Para José Luis Betancour, titular de Fedecámaras, la nacionalización de servicios “impactará negativamente en la calidad de vida de los venezolanos y contradice la lucha a la burocratización y a la corrupción”.
En cambio Miguel Pérez Abad, líder de las pymes de Fedeindustrias, dijo a Clarín: “No habrá un giro radical de esta política que devolvió protagonismo al capital nacional herido con el neoliberalismo, sino un avance de las reformas pendientes, para tener más diversificación productiva”.
Sobre CANTV, que pertenece a Verizon de EE.UU. y Telefónica de España, Betancour afirmó que al privatizarse en los años 90 “las telecomunicaciones crecieron gracias a la empresa privada”. CANTV invierte “15 a 20 por ciento de sus ingresos; los países que gozan la mejor calidad de vida y registran el mayor desarrollo económico social son los que apostaron a fortalecer al sector privado”, indicó el ejecutivo, que envió a Clarín una nota pues se recupera de dengue.
De acuerdo con Pérez Abad, hay un diálogo con el Ministerio de Telecomunicaciones para lograr que el nuevo sistema público que suceda a CANTV garantice espacio para las pymes, como proveedoras y con encadenamientos productivos. “En 1995-2000 la apertura abrupta redujo las fábricas de 16 a 12 mil. Ahora las compras del Estado, que nos pide responsabilidad social y empleo de calidad, algo nuevo en Venezuela, ayudarán a recuperar el terreno perdido por la metalúrgica, la metal mecánica, los autopartes o las químicas”.
Crítico de Chávez, el titular de Fedecámaras expresó: “Sus 8 años en el gobierno se caracterizaron por una política orientada al gasto”. Y urgiendo a un “diálogo interinstitucional” indicó que “escuchar a los distintos sectores afianza la democracia”.
Desde las pymes, Pérez Abad sostuvo: “No nos asustan los nombres, sea socialismo o como se llame. Lo concreto es que tenemos expectativa favorable. Si bien pasamos muy rápido de tener monocultivos al petróleo, hubo en el medio, en los años 50 y 60, un incipiente desarrollo productivo.
