Amor
“Amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección”.
Fuego de Dios
No era sólo entregarle ingenuamente los vértices de rosas entreabiertos. O sentir una vorágine en mis nervios, al poder contemplar fijo su rostro. O poder acariciar cerca de sus pasos encendidos en una hoguera de silencio. ¡Era una fuerza divina inoculada, en cada una de las células del cuerpo!
No era sólo plasmar un gran idilio, en las inéditas horas de un romance. No era sólo quemarme entre los brazos, del calcinante delirio del deseo. O besar extasiado y sin fronteras, los diques entreabiertos de sus muslos. O correr como un potro desbocado las estepas ardientes de su cuerpo.
No era sólo sentirme aprisionado, entre la jaula del éxtasis de un beso o sentirme quemado por las llamas, de los gestos de sus ímpetus etéreos. O sentirla en mis noches de desvelos, cerca de mí y lejos nuestros cuerpos. O internarse en las recónditas esferas, de las alas eróticas de un sueño.
No era ver solamente nuestros rostros, en la piel cristalina de un océano. O ceñir tiernamente nuestras frentes, en la elegía difusa de un ocaso. O añorar los detalles de su imagen, hecha de seda, de cirios y de nardos. O juntar nuestras almas inocentes y escuchar la antología de un jilguero.
No era sólo mirar una gaviota, sobre las olas, ensayar su vuelo. O mirar la eucarística silueta de algún clavel danzando con el viento. O escuchar unidos el encanto, del acento melódico de un verso. ¡No, era horror de alejarme de su espacio, por temor de perderla en un momento!
No era sólo mirar frente a una playa el nostálgico partir de algún velero. O escuchar el monótono dialecto, de la voz cristalina de un arroyo. O interrogarnos en forma misteriosa, al descifrar la mirada de un lucero. O mirar extasiados una estela, de algún cometa rayado el universo.
No era sólo mirar hacia el futuro y descifrar el enigma del destino. No era sólo juntar nuestras dos manos, discretamente al deshojar un lirio. O arrancarle una feliz interrogante, a las fibras internas del recuerdo. O poder mirar juntos y absortos, la ternura maternal de un nido.
No era sólo rendirse ante los abrazos, y la voz cautivamente de un: ¡te quiero! No era sólo buscarla intensamente, como luz que alumbrara mi sendero. O ver el rostro sonriente de la luna, con una pléyade de estrellas en el fondo. O un ave que arrulla sus polluelos, con una alada ilusión contra su pecho.
No era sólo sentirse aprisionado, entre la jaula del éxtasis. O añorar los detalles de su imagen, hecha de seda de cirios y de nardos. O correr como un potro desbocado las estepas ardientes de su cuerpo ¡No, era el fuego de Dios incontenible, en la escultura de un amor perfecto!
Carlos Daniel Quintana
Día de los enamorados
Es tan rico estar enamorada
pero sólo el que lo está/ sabe de esa deliciosa sensación/ es el día más lindo y significativo/ para cada uno de nosotros /pues la amistad es la comunicación /y amor entre las personas, en el mundo entero./ No tanto el amor carnal sino el amor a vivir,/ conocer, amor a tus semejantes, amor a todo lo creado.
La mágica palabra de amor que nos abre y nos cierra / tantas puertas y nos van quedando puertas y nos va quedando la experiencia en la vida/ y nos queda aquel sabor agridulce en el momento de partir /eso es todo lo que llevamos.
En aquel tiempo de los emperadores romanos, Claudio II sacrificó a San Valentín porque en éste casaba a todas las parejas que estaban enamoradas y sobre todo a los soldados del emperador.
Amor, palabra infinita que no sabemos ni el comienzo ni el final./ Amor al marido, al compañero, aquel que está pendiente de los pequeños detalles que a ti gustan,/ amor aquel primer beso que una vez te dieron.
Amor encierra tantos sabores, ternura, dulzura, besos, abrazos y caricias que tuviste y que has tenido en toda la vida.
Feliz Día del Amor y la Amistad a todos mis compañeros en Correos de Nicaragua, que siempre viva esa amistad sincera, que es lo más valioso que tenemos los seres humanos.
Blanca Elena Barquero Hernández
Una ciudad con historia
Hoy 14 de febrero Matagalpa cumple 145 años que pasó de villa a ciudad. Los matagalpinos ganamos espacio en la historia desde el año de 1856 por ser el único pedazo de tierra que el filibustero William Walker no podía pisotear y fuimos la capital provisional durante la presidencia de Nicasio del Castillo.
La Batalla de San Jacinto la iniciaron 120 patriotas y sólo fue posible inclinar la balanza a nuestro favor con la llegada de 60 indios flecheros matagalpas. Ningún indio obtuvo ascenso militar y nuestros historiadores recogen con timidez este pedazo de nuestra historia nacional.
Matagalpa cristiana, cuna de muchos faros que aún perforan la sombra en la que los aventureros políticos tratan de mantenernos: Rubén Darío, orgullo de Nicaragua en el mundo, Bartolomé Martínez, el presidente más honrado en nuestra historia, Carlos Fonseca que luchó por un cambio de sistema y no de hombres en el poder, Paco Arauz, el mejor alcalde que ha tenido la ciudad, Jorge Salazar Argüello, líder empresarial que no se fue a Miami ni se sometió.
El Gobierno Municipal promovió muchas actividades para celebrar este aniversario. Es notable la presencia del Alcalde de Tilburg-Holanda, señor Rudt Bregmam, acompañado de 30 miembros del Concejo, con quienes celebraremos los 23 años de hermanamiento.
Se nota el esfuerzo que realiza el doctor Gonzalo Navarro Alonzo para ejercer su autoridad como nuevo alcalde, por lo que podría recordarse como un buen alcalde siempre y cuando el partido se lo permita.
Leopoldo Villalta López
Matagalpa, Nicaragua
Gente bella
Quiero saludar a toda la gente bella de Matagalpa en honor a sus 145 años de ser elevada a cabecera departamental.
En especial ofrezco un saludos a mis ex compañeras de la escuela superior de niñas Perfecta Pérez: Gloria María Calero Picado, Clara Medrano, Cándida Salgado, Maritza Calderón y a Blanca López. A la Amandita, de la biblioteca del Banco Central, José Guillermo Gómez, Salvador Pérez González y su encantadora madre, a mis queridos hermanos, primos y sobrinos y al resto de adorables amigos de mi niñez que siempre recuerdo con cariño.
Jimena Villalta López
Hogar de ancianos
El jueves 8 de febrero fui a visitar la residencia de ancianos Doctor Agustín Sánchez Vigil, en la ciudad de Jinotepe. El motivo era entregar un pequeño óbolo que traje desde Berlín, Alemania.
La Iglesia estaba llena de gente humilde pero con un gran espíritu de cooperación y ayuda; no se cobró la entrada a la presentación artística que hubo en el lugar, sino que lo recaudado fue una aportación voluntaria para ayudar a que subsista esta residencia.
En este asilo encontré a 34 ancianos, que si no fuera por las personas que administran y las dádivas que reciben de gente generosa, estarían en la calle, desamparados y algunos, si no muertos, desgraciados.
Puedo decir, que los vi contentos, limpios, bien alimentados y cuidados, pues reciben cariño y eso se nota; hablé con ellos y eran felices de ver que alguien se acuerda de los más necesitados.
Hay una anciana de 106 años; otra que con 90 no solamente la peinan, sino que le pintan la cara, está risueña; conocí a otra persona mayor que sin casi poder moverse, habla y sonríe con esa aureola de la felicidad. Él es un intelectual que me hablaba en alemán, porque yo venía de allí y me contaba de personajes españoles que ambos conocemos, como el profesor Tierno Galván, ya muerto, o Joaquín Ruiz Jiménez, quien fue Ministro de Educación.
Para mí ha sido una lección de convivencia, así como lección de abnegación, cariño, trabajo, cumplimiento con el mandamiento que Cristo nos dio de “amar al prójimo como a ti mismo”. No puedo por menos de agradecer a los responsables por haberme dado la oportunidad de ir a visitar esa gran obra.
Ojalá, si esto se lee, haya voluntarios que aporten su granito de arena a una obra digna de encomio, sita en Jinotepe, del Calvario, 5 cuadras al sur, frente a la Cruz Roja. Funciona con la caridad de los demás, no con las ayudas del Gobierno.
Luis Remírez
Ocotal
Como un hijo de la muy bella y colonial Ciudad Segovia, me sumo a la magnífica idea del diputado Carlos Gadea en la propuesta de cambiar el nombre de Ocotal, a su nombre original que es La Muy Noble y Leal Ciudad de los Caballeros de Segovia, pero me conformo ver llamada a mi bella Sultana del Norte Ciudad Segovia, pues este nombre luce con mayor fuerza frente a la demanda turística de la nación.
Además su historia está llena de herencia española.
Omar Rubio