- Comunidad nicaragüense en Florida le reconoce su humanismo y entrega profesional
MIAMI, FloridaEspecial para LA PRENSA
Gregory M. Bartice, contador público originario de la Costa Caribe de Nicaragua y actual vicepresidente del Hemisphere National Bank, en Miami, recibió un homenaje de reconocimiento por su trayectoria en el ámbito social, cultural y de la banca nacional e internacional.
El Instituto Cultural Rubén Darío, Friends in Action for RAAN (Región Autónoma del Atlántico Norte) Inc. y el Hemisphere National Bank se unieron para distinguir a Bartice en el restaurante Toscano Grille, en Coral Gables, Florida, evento al que asistieron personalidades del mundo financiero, cívico, intelectual y de los medios de comunicación.
Hizo el ofrecimiento del homenaje el profesor Héctor Darío Pastora, agregado cultural y de prensa del Consulado General de Nicaragua en Miami y presidente del Instituto Cultural Rubén Darío, quien dijo: “Este homenaje al licenciado Gregory M. Bartice no es sólo una expresión entusiasta de sus colegas nicas de Miami y de las personas e instituciones que le admiramos, sino que también una resonancia solidaria de sus amigos dominicanos, puertorriqueños, del Estado de California y en especial de Nueva York”.
Luego llovieron las placas de reconocimiento a Bartice, destacando entre ellas la entregada por el Cónsul General de Nicaragua en Miami, José Velázquez; del presidente del Hemisphere Bank, Daniel S. Schwartz; de Pablo C. Guido y Juan Montiel, de Friends in Action for RAAN; el saludo personal del periodista e historiador Nicolás López Maltez y la distinción del Movimiento Mundial Dariano.
Todos expresaron que Gregory M. Bartice ha tenido una conducta intachable, entrega profesional y alto sentido humanitario, por lo que destaca como hijo ejemplar de Nicaragua que pone en alto el nombre de su patria.
Bartice dijo que los logros alcanzados se los debe a Dios, a su esposa Esperanza, de origen dominicano, y a los buenos amigos que ha encontrado en su camino.
La velada cerró con la interpretación de la bella canción napolitana O Sole Mio, interpretada por el tenor nicaragüense Rafael Navarro, y un brindis con champaña ofrecido por el cónsul Velázquez.