- Este sacrificio es menor que el de indocumentados en el desierto, explican
Phoenix (EE.UU.)
Un grupo de activistas comenzó ayer en la ciudad de Phoenix un ayuno para pedir una pronta reforma migratoria que incluya la regularización del estatus de los millones de indocumentados que viven en Estados Unidos.
“Estamos pidiéndole a Dios lo que el hombre no ha podido hacer”, dijo a EFE Elías Bermúdez, director de la asociación Inmigrantes Sin Fronteras.
Durante los próximos seis días, una veintena de personas llevarán a cabo un ayuno en el que sólo tomarán agua y un poco de miel.
Apelan a dignidad humana
Según el activista, el ayuno es una forma de tratar de llamar la atención sobre el problema migratorio en EE.UU.
En el lugar del acto, denominado Unidad por la Dignidad Humana, se han colocado carpas y sillas para que aquellos que quieran dar su apoyo a los manifestantes puedan unirse.
“Estamos haciendo una invitación para que nos acompañen, a todas las personas que luchan por los derechos humanos, sin importar el color de su piel o de su religión”, dijo Bermúdez.
El activista agregó que está preparado para el desgaste físico, aunque afirmó que “de ninguna forma se compara con el sufrimiento que pasan los indocumentados cuando cruzan el desierto de Arizona”.