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Mariano Rivera recibió una advertencia de los Yanquis: si se convierte en agente libre, ya no escuchará ofertas del equipo neoyorquino.
“ Todo mundo tiene la misma oportunidad”, dijo el panameño ayer. “Los Yanquis no tendrán ventaja”.
Brian Cashman, gerente general de los Yanquis, convocó al cerrador de 37 años el martes por la noche, un día después de que Rivera dijo que esperaba recibir una extensión en su contrato. Cashman le dijo al pelotero que él prefiere no tocar el tema hasta que acabe la temporada.
“Es muy difícil, a pesar de lo magnífico que es Mariano, elegir repentinamente (entre los peloteros) con quién comenzar a hablar sobre contratos”, dijo Cashman. Si empiezas a seleccionar y escoges a uno, alguien más se preguntará: ¿ Por qué yo no?
Rivera, la pieza clave entre los apagafuegos de los Yanquis durante su seguidilla de nueve títulos consecutivos de la División Este de la Liga Americana, ganará 10.5 millones de dólares este año, la última temporada de un acuerdo por tres años. Cuando estaba a punto de comenzar la última campaña de su contrato en el 2004, los Yanquis negociaron una extensión durante los entrenamientos de primavera.
“Los Yanquis siempre han sabido que quería estar con los Yanquis y concluir mi carrera con ellos”, afirmó. Si no quieren hacer (nada) conmigo, no me iré llorando a casa. Seguiré adelante”.
No se ve a sí mismo lanzando enfundado en otro uniforme.
“Pero si tengo que hacerlo, lo haré”, señaló.
Rivera tuvo foja de 5-5 con 34 salvamentos y un promedio de efectividad de 1.80 el año pasado, cuando fue retirado de los campos desde el 31 agosto hasta el 22 de septiembre debido a un tirón muscular cerca del codo derecho. “Tal vez piensan que tienen que esperar para ver si estoy saludable o no. No sé qué están pensando”, señaló.