- Observan un gran deterioro en la democracia y libertad de expresión bajo régimen de presidente Chávez
La SIP expresó profunda preocupación y alarma por la declinación constante de las libertades públicas y de la libertad de prensa en Venezuela tras el discurso del primer mandatario Hugo Chávez al asumir la Presidencia, y solicitó una mayor atención de la comunidad internacional para que no se permita el deterioro de la democracia en ese país.
El presidente de la SIP, Rafael Molina, indicó que “venimos desde hace años denunciando al gobierno de Venezuela por sus constantes atropellos a la libertad de prensa y, lo que a muchos sorprende ahora, para nosotros no es más que un proceso estatal continuo por reducir el espacio democrático para gobernar a su antojo, sin prensa libre”.
Molina, del diario dominicano El Día, recordó que la SIP realizó ocho misiones y foros de emergencia sobre libertad de prensa en Venezuela durante los años de gobierno de Chávez, muchas más que en cualquier otro país.
“Venimos denunciando que el deterioro de la libertad de prensa en Venezuela no es fruto de la casualidad, sino parte de una estrategia deliberada que se nutre en la falta de independencia de los poderes públicos y que tiene una clara intención ideológica”.
Ley mordaza
Entre las denuncias más fuertes, y como parte de la estrategia de ahogo gubernamental a los medios y periodistas, la SIP cita la inclusión en la Constitución de la cláusula de la “información veraz”, la sanción de una ley mordaza (Ley de Responsabilidad Social de Radio y Televisión) y la reforma del Código Penal que implantó la figura del desacato a la autoridad pública y aumentó las penas por los delitos de difamación, medidas en retroceso en otros países latinoamericanos.
El titular de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Gonzalo Marroquín, indicó que “los nuevos procesos políticos iniciados después de la época oscura de las dictaduras en América Latina nos llenaron de optimismo. Sin embargo, tememos ahora por el resurgimiento de nuevas ideologías que parecen estar encaminadas, como las anteriores, a debilitar las libertades y los derechos individuales de los ciudadanos latinoamericanos”.
Alto grado de intolerancia gubernamental
Marroquín, director del diario guatemalteco Prensa Libre, indicó que en los últimos años Venezuela se ha convertido en el país con más atropellos contra medios de comunicación y periodistas provenientes del gobierno y especialmente del propio Presidente.
“Si bien Chávez dice que hay libertad de prensa y de expresión en su país porque todo el mundo puede decir lo que quiere, ello no es verdad si se considera el alto grado de intolerancia existente y la autocensura provocada por miedo a las represalias. La libertad de prensa y de expresión se construyen sobre la base del respeto y la tolerancia”.
Molina y Marroquín indicaron que la Organización de Estados Americanos debe asumir su responsabilidad por resguardar los sistemas democráticos y el papel indispensable de la prensa libre, “y que la Carta Democrática Interamericana, tan celebrada y abrazada por gobiernos y ciudadanos latinoamericanos cuando se creó en 2001, no quede en letra muerta”.
Reforzar valores de la democracia
En referencia a los actuales y nuevos procesos gubernamentales que se están iniciando en América Latina (México, Venezuela, Nicaragua, Ecuador) la SIP insistió en que los gobiernos deben reforzar los valores democráticos considerando como indispensable garantizar la libertad de expresión como reza la Declaración de Chapultepec: “No hay personas ni sociedades libres sin libertad de expresión y de prensa. El ejercicio de ésta no es una concesión de las autoridades; es un derecho inalienable del pueblo”.
La libertad de expresión y de prensa, subraya la SIP, es columna vertebral de numerosas declaraciones internacionales que los gobiernos han firmado y con las que se han comprometido, como la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Convención Americana sobre Derechos Humanos.