El Gobierno de Estados Unidos aumentó su presión sobre Irán a causa de su programa nuclear y exigió sanciones más severas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Inclusive el vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, no descartó una acción militar si las gestiones diplomáticas fracasaban.
Mientras tanto los Guardias Revolucionarios de Irán indicaron en una nota de prensa que mataron a 17 rebeldes en el noroeste del país, en la frontera con Turquía, y de inmediato acusaron a Estados Unidos y a sus aliados de tratar de provocar tensiones en las fronteras de la nación.
El jefe de los Guardias revolucionarios, general Yahya Rahim Safavi, dijo que Estados Unidos, Gran Bretaña e Israel estaban tratando de incitar tensiones en las fronteras de Irán para minar al Gobierno.
“Avariciosos enemigos … los norteamericanos, los británicos y el régimen sionista, habiendo visto fracasar sus objetivos en el Oriente Medio y la región, están buscando incitar inseguridad en las fronteras de Irán”, subrayó Safavi.
Cheney reiteró en Sydney, Australia, su apoyo a una solución diplomática de la crisis iraní, pero advirtió que “todas las opciones siguen en la mesa” para impedir “el grave error” que sería permitir que Irán desarrollase armas nucleares.
“Consideramos que sería un grave error que un país como Irán se convirtiese en potencia nuclear”, declaró el funcionario estadounidense en una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro australiano, John Howard.
LISTOS PARA ACCIÓNMILITAR
“Todas las opciones siguen en la mesa”, insistió el vicepresidente. El viernes, en una entrevista para la cadena de televisión norteamericana ABC, Cheney destacó incluso tres veces que “no descartaba ninguna opción”, sugiriendo una eventual operación militar contra Irán.
Por otro lado, Irán restó importancia a la posibilidad de que Estados Unidos lance una acción militar contra su programa nuclear después de la amenaza velada de Cheney, pero afirmó que estaba preparado para todas las eventualidades.
“No nos parece que Estados Unidos se encuentre en posición para imponer otra crisis en la región a sus contribuyentes”, recalcó a los periodistas el ministro de Relaciones Exteriores, Manuchehr Mottaki.
“La situación actual les ha costado mucho”, agregó el ministro.
“Pero Irán está preparada para las dos alternativas. Nosotros preferimos la segunda, que está basada en el diálogo y una interacción constructiva”, añadió.
